Carlos de Foucauld, o «soñar con un mundo que sea eternamente ‘Jesús’

«Sus enseñanzas encajaban plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal»

«Nos sentimos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad»

«Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos»

07.06.2020

La ‘familia’ foucouldiana, desde sus diversas sensibilidades en España y en el mundo, ofrece sus correspondientes testimonios de búsqueda espiritual comunitaria, personal e inspirada en el hermano Carlos de Foucauld, a la luz de su anunciada canonización.

Asociación Familia Carlos de Foucauld en España

Hoy es un gran día de fiesta para nuestra Familia Espiritual, para la Iglesia que sirve a Dios y para los pobres en general. Hemos conocido la noticia justo el día de la celebración de Pentecostés, una de las fiestas vividas más profundamente por Carlos de Foucauld. El Espíritu lo fue guiando en su búsqueda al lugar más inhóspito y pobre, Tamanrasset. Allí forma una «Zaouïa» (Fraternidad), esta era su casa.

Siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios. ¿»Hay alguna cosa más dulce en el mundo que hacer la voluntad de Aquel a quien se ama»?. Soñar para mañana un mundo que sea finalmente y eternamente «Jesús», su Modelo Único, practicando el apostolado de la bondad. La novedad de su mensaje es vivir Nazareth, vida humilde y pobre.

Las Fraternidades, que vivimos su carisma, generalmente queremos hacer en lo posible, la imitación de Nazaret en humildad, pobreza y «Dernière place» (último lugar); buscando el equilibrio entre Contemplación y Acción.

La acogida entre nuestras Fraternidades en unión como ramas de un mismo árbol. Queremos continuar el deseo de Carlos de Foucauld de ser una Fraternidad Universal. Nos comprometemos en nuestra sociedad, cada una en donde le ha tocado vivir, en compromiso con los más desfavorecidos que son nuestros hermanos.

Esta gran satisfacción y alegría que nos produce su canonización nos ayudará y nos dará fuerza para continuar viviendo nuestro Carisma en profundidad. Damos gracias a Dios por tan gran obra.

Comunitat de Jesús

La Comunitat de Jesús fue iniciada por el laico Pere Vilaplana a finales de los años 60. En septiembre de 1968, en la ermita de la Santa Creu, en la montaña de Montserrat, el monje ermitaño Estanislau Llopart recibía los compromisos de los primeros hermanos. Actualmente conformamos la Comunitat de Jesús 43 hermanos y hermanas: casados, solteros y un hermano consagrado en el celibato.Vivimos en diversas localidades de Catalunya, País Valenciano, Aragón y Baleares, cada uno en su domicilio. Uno de los inspiradores de nuestro carisma ha sido, y es, Carlos de Foucauld, así como Albert Peyriguère, seguidor también de Foucauld, en el Kbab (Marruecos) en los años 50. El conocimiento de ambos se gestó en las primeras biografías de Foucauld y en unas cartas de Peyriguère recogidas en “Dejad que Cristo os conduzca”.La visión en la etapa final de Foucauld de promover la encarnación del evangelio en el laicado, recuperando el modelo de Priscila y Aquila, también en el mundo occidental, y no solo en los países musulmanes, encajaba plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal.

Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld
Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld

Amigos en el Amigo, viviendo la vida de Nazaret en los entornos laborales, sociales y de Iglesia. Nuestro estilo de vida no tiene nada de particular: los mismos problemas, las mismas ilusiones, los mismos dolores, que cualquier ciudadano, pero con la inquietud de impregnarnos del proyecto del Dios-Amor, revelado en Jesús. Oración, trabajo del evangelio, formación con la ayuda de muchos, compartir la vida -en serio-, los bienes materiales según posibilidades, los espacios que posee la Comunitat de Jesús en el pueblo de Tarrés, Lleida, implicación en compromisos sociales y con la Iglesia, sin ninguna actividad apostólica predominante.La vinculación a la comunidad nos empuja a seguir creciendo, a no acomodarnos a los reclamos del mundo, tan tentador siempre. A sentirnos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad. Recibimos la noticia de la próxima canonización de Carlos de Foucauld desde la alegría de formar parte de su Familia Espiritual, desde los años 80. Esta familia, para nosotros, ha sido un soporte y una riqueza inmensa. Acogemos la canonización bajo el anhelo de que sirva para inspirar a otros en una vida encarnada en la sencillez, arraigada en la profundidad del silencio, que es Palabra, en la autenticidad del Amor, que es Proyecto, desde el anonimato que convive con todos, pero enfoca directamente a los más desfavorecidos, a los últimos de los últimos, como repetía Foucauld. Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos, y seguirá siendo espejo para reflejar la esencialidad de su enamorado, Jesús, la esencialidad del pan partido y encarnado entre los más humildes y en todo ser humano.

Espiritualidad
Espiritualidad

Comunidad ecuménica Horeb

El hermano Germán, regional de la CEHCF en Brasil, nos envía un whatsaap que dice así: «Estamos muy alegres por este acontecimiento anunciador de vida, vida plena para el mundo». La canonización del hermano Carlos de Foucauld es un acontecimiento de vida para la Iglesia y el mundo porque va en la línea del papa Francisco, que en palabras del obispo Pere Casaldàliga, quiere «una Iglesia vestida de Evangelio y calzada con sanda-lias». Foucauld puede ayudar a la Iglesia de hoy a «volver a Nazaret»: Una Iglesia pobre, sencilla, fraterna, acogedora, a imitación de la santa Familia de Nazaret.

La CEHCF es una unión espiritual de personas que constituyen un «monasterio invisible en la comunión de los santos». Esta comunidad la integran personas que bajo Los consejos evangélicos o Directorio de Carlos de Foucauld, hacen el compromiso ecuménico de pedir todos los días por la unión de los cristianos y que las Iglesias, Religiones y las Naciones se dejen conducir por el Espíritu de Jesús, el Cristo.

La CEHCF fue fundada, como lugar físico de acogida y oración en 1978, por José Luis Vázquez Borau, en el Poblado de Sn Francisco de Huercal-Overa (Almería), con la bendi-ción del obispo de entonces Don Manuel Casares Hervás, y funcionó hasta 1982, que tu-vieron los hermanos y hermanas que dispersarse por diversas circunstancias. Pero en Pentecostés de 2006 la CEHCF recibió un nuevo impulso constituyéndose Fraternidades Horeb por todo el mundo.

Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld
Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld

Fue reconocida ad experimentum como Asociación privada de fieles el 19 de junio de 2014, por el cardenal de Barcelona Mons. Luis Martinez Sistach y el 20 de junio de 2018 el Cardenal Juan José Omeya Omella, arzobispo de Barcelona, firmó el decreto de constitución definitiva de la misma como Asociación privada de fieles. El año 2020 la CEHCF ha sido acogida en la Asociación Familia Foucauld España. En la actualidad hay presencia de la CEHCF en quince países del mundo.

Fraternidad Carlos de Foucauld

Al llegarme la noticia de la Canonización del hermano Carlos de Foucauld, tuve una sensación muy dispar, de alegría, cómo no, pero al mismo tiempo de desconcierto, ¿y ahora qué?. Veníamos hablando en la Asociación de la Familia del Hermano Carlos, de esta posibilidad, especialmente desde la beatificación y siguiendo aunque de lejos los trabajos de la Comisión encargada de ese proceso. Después de la impresión inicial… Me surgía la pregunta: Carlos de Foucauld, ¿qué diría ahora?

«Si el grano de trigo no muere….». La primera constatación es, ¿cómo un hombre que deseó ardientemente vivir su experiencia con otros hermanos, que se pasó elaborando estatutos de una Asociación que nunca fue reconocida, a su muerte ha podido generar tantos grupos y formas de vivir el seguimiento de Jesús, en el camino que éste hombre inquieto y siempre en búsqueda inició solo en el desierto?

Carlos de Foucauld, a los altares
Carlos de Foucauld, a los altares

La Fraternidad Carlos de Foucauld, Asociación de Fieles Laicas, es una de ellas, a la que pertenezco: «Está constituida por mujeres que optan por vivir el Absoluto de Dios, en el celibato, según el carisma se Carlos de Foucauld» Es en la vida cotidiana donde los miembros de la Fraternidad, viven su entrega a Dios en libre opción de trabajo, compromisos y formas de vida «. La segunda, ¿podremos sustraernos al «montaje «que toda Canonización lleva….? Seremos capaces, de vivir éste acontecimiento, como un reto para actualizar el mensaje, vivir en profundidad las intuiciones que nos enamoraron de su mensaje, en definitiva: «Volver al Evangelio, ser hermanos universales, en nuestro Nazaret de cada día. Si es así, ¡bienvenida canonización!

Fermina

Fraternidad sacerdotal Iesus Caritas

Hace unos días recibíamos la buena noticia de la próxima canonización del Hermano Carlos de Foucauld. La noticia ha llegado, curiosamente, en esta etapa de confinamiento por el coronavirus. Y, quizá, por ese motivo ha supuesto una sorpresa. Evidentemente, una sorpresa agradable. En tan pocos días no ha sido posible contactar con todos los sacerdotes de la fraternidad sacerdotal pero, el sentir general, con los que he podido compartir, es de alegría y agradecimiento.

Espiritualidad tras Carlos de Foucauld
Espiritualidad tras Carlos de Foucauld

Ese día fueron continuos los mensajes de alegría por parte de los hermanos sacerdotes, así como la comunicación de los distintos ecos que la noticia estaba provocando en la prensa. También hay que subrayar las palabras de felicitación por parte de muchos de nuestros feligreses, sabedores de que nuestra espiritualidad sacerdotal se nutre de la vida y el estilo del hermano Carlos. En este sentido, estoy convencido de que muchos de nosotros habremos recibido mensajes y llamadas de nuestras distintas comunidades parroquiales para felicitarnos. Yo puedo compartir algo de mi experiencia, en ese sentido. Alguna feligresa de mi parroquia, del centro de Valencia, nada más conocer la noticia, la puso en el grupo de whatsapp que tiene la parroquia. Inmediatamente, la comunidad empezó a manifestar su alegría por esta gran noticia, dándome la enhorabuena.

Uno intenta no “condicionar” demasiado a la gente, en sus devociones y en sus santos. Pero, es evidente que, al final, si uno vive la espiritualidad del hermano Carlos, de una forma o de otra, eso lo transmite, lo contagia. En esa reacción inmediata de los feligreses de mi parroquia entendí que, en el poco tiempo que camino con ellos, han captado cuáles son mis fuentes de espiritualidad. No se han quedado, solamente, con la felicitación. Alguien ha propuesto, con la aceptación y el aplauso de todos, que un servidor ofrezca unas charlas o un curso sobre la vida y la espiritualidad del hermano Carlos, porque lo conocen poco. Evidentemente, no puedo decir que no. Tienen derecho a conocer quién es Carlos de Foucauld y por qué la Iglesia lo considera santo.

Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld
Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld

Yo diría, al respecto de la anécdota de mi parroquia, que la próxima canonización del hermano Carlos debe despertar, no sólo la alegría inmensa de que la Iglesia reconozca en su vida un camino de santidad sino, también, la responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos y su espiritualidad. Entre otras cosas, porque estamos convencidos de que su espiritualidad de Nazaret no es algo del pasado, sino que sigue teniendo mucha actualidad.

Nazaret proporciona un estilo de presencia y de evangelización que tiene mucho que ver con esa llamada constante y permanente del Papa Francisco a ser cristianos y comunidades “en salida”. Cuanto más profundizamos en la espiritualidad de Carlos de Foucauld más nos damos cuenta de su actualidad. Y, quizá, éste puede ser un buen momento para darla a conocer. Nosotros, como sacerdotes diocesanos; otros miembros de la familia del hermano Carlos, desde su carisma. No cabe duda de que, durante mucho tiempo, hemos sido parcos o tímidos a la hora de hablar del hermano Carlos. Al menos, a mí me lo ha parecido. Pero, si estamos convencidos de que su espiritualidad tiene algo o mucho que aportar a la Iglesia y al mundo de hoy, no podemos privar al Pueblo de Dios, de la vida y el testimonio de un santo que supo encarnar el evangelio, a Jesús mismo, en un contexto difícil, adverso. Su estilo tiene mucho que aportar a la Iglesia de hoy. Como sacerdotes diocesanos, miembros de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas, no podemos sino alegrarnos de la noticia, dar gracias a Dios, y traducir nuestra alegría y agradecimiento, no sólo en un estilo de vida, sino en un modo de hacer llegar a nuestra gente la vida y el testimonio del hermano Carlos. Ojalá acertemos. Un fuerte abrazo y felicidades a toda la Familia de Carlos de Foucauld.

Aquilino Martínez

«La responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos»

Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia

«Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa que vivir para Él». Ese es el absoluto que descubre el hermano Carlos. Y que sitúa a todo lo demás y a cada persona, como criatura. Y nos ayuda a no asumir protagonismos que no nos corresponden. De ahí el abandono, la adoración, la acción de gracias, el último lugar. Su profetismo nace de ese descubrimiento del Amor de Dios que le lleva al apostolado de la amistad, a Nazaret.

Fue testigo del amor de Dios y su muerte tal vez se debió al miedo y la confusión de un joven… No la entregó en defensa de su fe. Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo. Los milagros pueden parecer un «poner a prueba» a Dios. Tal vez sea momento de revisarlo. Pero agradecemos sus intuiciones y testimonio, que nos ha abierto caminos de conversión y de vida fraterna.

Como parte de la Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia quiero destacar su figura como una persona que supo ser profeta sin pretenderlo, legándonos una espiritualidad basada en el abandono propio y aceptación de un Dios que es visible y cercano en todas las criaturas que habitan nuestro mundo. Y no pretendo representar a la totalidad sino mostrar el testimonio agradecido de esa riqueza en la diversidad que representa la Fraternidad.

«Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo»

Desde lo cotidiano nos sentimos llamadas a recrear la Iglesia con sus grandes y pequeñas contradicciones. Porque nos sabemos acompañadas por esa multitud de testimonios de vida, comunión de santas que ejerciendo su libertad, han hecho crecer el Reino encarnando el Evangelio. Agradecemos al Hermano Carlos y a todas las personas que acogieron la Fraternidad Universal. Es vía para saberse hermana e hija, para compartir con quien sabemos que nos ama y afrontar así nuestras miserias y limitaciones, como personas y como sociedad. Nos despierta a la presencia en lo cotidiano, en la bondad pequeña, en las relaciones, en la acción política y sindical. Nos lleva a la creatividad para encarnar la Palabra, al encuentro en la amistad y la fraternidad como espacio de lucha personal por la coherencia. A la Eucaristía, acción de gracias y alimento, en la que compartimos la vida y nos abrimos al Espíritu. A vivir en los márgenes, situarnos en la periferia, acompañadas por el respeto, la libertad y el cariño. Nos alegramos que las intuiciones del Hermano Carlos sean compartidas y valoradas aunque su canonización no añade nada a nuestra experiencia de fe. Nos gustaría alimentar gestos plenos de significado y esperanza para esta sociedad del siglo XXI, que dieran testimonio de esa lectura del Evangelio encarnada en la vida, que es la fe cristiana. Queremos manifestar que nos sentimos agradecidas porque su vida y la obra que nos legó nos sirven como guía en nuestro camino como personas a las que un día sedujo el evangelio de Jesús de Nazaret.

Isabel Zacarés Escrivà

Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld
Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld

Hermanitas de Jesús

Me han pedido un pequeño escrito en nombre de las Hermanitas de Jesús, pero no es esta mi intención, porque creo que hay tantas maneras de reaccionar a la noticia de la canonización del Hermano Carlos como Hermanitas existen en el mundo… Voy a hablar por mí. Estoy en la Fraternidad hace muchos años, desde el pos-Concilio, y lo que me atrajo fue la figura de Carlos de Foucauld, tal como la descubrí en algunos libros y en el testimonio de unas hermanitas que conocí por casualidad. Estaba enamorada de la persona de Jesús y deseaba seguirle en la vida religiosa, pero no sabía dónde… Al conocer al Hermano Carlos intuí que había en él una trayectoria de verdad evangélica, de las bienaventuranzas, donde la contemplación de la Encarnación me llevaba de la mano a compartir mi suerte con la de los más pobres y marginados. Y esto me pareció concretizar de manera bien clara las orientaciones que acabábamos de recibir del Concilio Vaticano II.

Por esto me decidí por la Fraternidad. Mi vida ha sido de altos y bajos, con mucha fragilidad y bastantes huidas, pero con la presencia (muchas veces apenas presentida) de este Jesús descubierto en la juventud, y que ha continuado acompañándome por los caminos del mundo.

Hoy Carlos de Foucauld es reconocido “santo” oficialmente por la Iglesia. ¡No es que no lo fuera ya! A mí casi me gusta más como “santo de la puerta de al lado” que como “santo en los altares”… Las canonizaciones en general me dejan un poco fría. Pero me sorprendo a mí misma alegrándome de verdad con esta celebración, por lo que el “nuevo santo” representa:

Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld
Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld

Creo que es muy importante para toda la Iglesia actual, tan amenazada de retrocesos y de cierre sobre sí misma, que se reconozca en Carlos de Foucauld uno de los paradigmas de una nueva forma de situarnos como discípulos y discípulas de Jesús en este cambio de época: maravillado por la cercanía de Dios, por lo concreto de la Encarnación (Nazaret), precursor de una nueva forma de evangelización por la presencia y la amistad, tejedor de relaciones impregnadas de un profundo respeto por cada ser humano, de cualquier pueblo, cultura, religión… En resumen: un hombre clave.

Josefa Falgueras

Hermanos del Evangelio

Como congregaciones religiosas bebemos de la intuiciones de Carlos de Foucauld que se inspiran en la vida de Jesús en Nazaret. En ese pueblo perdido de Galilea Jesús creció y pasó la mayor parte de su vida y estamos seguros que esto marcó profundamente su manera de actuar y anunciar la buena noticia del Reino de Dios. Nuestra vocación está marcada por la amistad y el compartir la vida de la gente sencilla, en el trabajo, en el barrio, en sus luchas y alegrías, en sus penas y debilidades… Esa vivencia atraviesa y marca nuestra oración. A través de ese estilo de “Nazaret”, desde lo cotidiano, desde lo sencillo y pequeño, muchas veces aparentemente inútil y poco relevante, esperamos que pueda traslucirse ese gran amor que Dios nos tiene a toda la humanidad.

Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos. El revuelo y el boato que suelen acompañar estos acontecimientos no están en nuestra genética. Más bien tenemos una tendencia innata a huir de ello.

La noticia de la próxima canonización nos llena de alegría, porque estamos convencidos que las intuiciones del hermano Carlos, su modo de relacionarse con su “bien amado hermano y Señor Jesús”, su manera de vivir el “apostolado de la bondad”, son una verdadera riqueza para nuestro tiempo. En una época de cierta globalización por un lado y un peligro de repliegue sobre sí mismo por otro, Carlos, el hermano universal, nos invita a ser hermano de todos y todas, sin distinción… En tiempos saturados de ruidos y palabras, de ídolos y estrellas, Carlos nos invita a redescubrir la importancia de lo pequeño, la sencillez, lo silencioso… En las tensiones que surgen a veces entre las religiones el camino de Carlos -que recuperó la fe de su infancia gracias a la impresión que le causó la fe en el mundo musulmán- nos abre al respeto mutuo en el diálogo interreligioso…

«Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos»

¿Es el momento del anuncio de su canonización una casualidad? Durante esos meses de pandemia, muchos creyentes nos hemos quedado sin poder asistir físicamente a la eucaristía. Carlos, en su empeño de ir hacia los más pobres y alejados, se puso en tal situación que durante meses estuvo privado de poder celebrar la misa… ¡Curiosa coincidencia!

La frase del Evangelio que más sacudió mi vida es ésta: ‘Lo que hacen al más pequeño de los míos, a mí me lo hacen’ (Mateo 25,40). Y cuando se piensa que es la misma persona la que dijo: ‘Este es mi cuerpo, ésta es mi sangre’, con qué fuerza se siente uno impulsado a amar a Jesús en estos pequeños (Carlos de Foucauld)

JuanFamilia Carlos de Foucauld

Carlos de Foucauld: un Papel controvertido

Completamente romántica, la figura de Charles de Foucauld no siempre fue unánime y su causa de canonización quedó suspendida durante un tiempo. ¿Cómo abordar las áreas grises?

¿Quién fue Carlos de Foucauld: santo de la colonización y mártir como pretendían sus primeros hagiógrafos? ¿Un espía al servicio del ejército y un agente de colonización como piensan sus detractores? “Las representaciones de Charles de Foucauld no han dejado de evolucionar”, comentado por el historiador Claude Prudhomme . Hay puntos en su vida que son verdaderas contradicciones. Estos llevaron a la suspensión del proceso de beatificación del ermitaño de Hoggar, al inicio de la guerra de independencia, a petición de los obispos de Argelia .

Pero el punto álgido de esta polémica se produjo en 2002 cuando se publicó el libro Charles de Foucauld, ¿hermano universal o monje soldado? (1), del activista de la no violencia Jean-Marie Muller , denunciando que se ha ocultado el lado oscuro. La polémica revivió en 2020 cuando el reconocimiento del milagro anunció que iba en camino para la canonización de la ermita de Hoggar. Según Claude Prudhomme, «El debate fundamental se refiere a la coherencia entre su espiritualidad y cierto número de sus escritos que muestran un carácter en estrecha relación con los militares, viendo en la colonización casi una necesidad para los habitantes del Magreb» , orando por eso. los tuaregs definidos a la fe católica.

Para comprender a Charles de Foucauld, «hay que cuidarse de cualquier anacronismo» , advierte el padre Christian Salenson, sacerdote de la diócesis de Nîmes (2). “Charles de Foucauld es un francés de su tiempo. Es en un esquema colonial, un paradigma misionero que consiste en llevar a los demás, por amor a ellos, la civilización y la religión católica, considerada como la verdadera religión. »

“Tuvo la ingenuidad de creer en la misión civilizadora de Francia”, añade Dominique Casajus, miembro del Instituto de los Mundos Africanos, autor de Charles de Foucauld, monje y erudito (Ediciones CNRS) Pero en la mente de Foucauld, “esto implica deberes, más que derechos. Fue uno de los pocos en decir que las palabras “libertad, igualdad, fraternidad” escritas en nuestras paredes no deben ser en vano en las colonias. Insistir con Moussa agg Amastan, el líder supremo de los tuaregs, que aprendieran inglés. Tenía la ilusión de que algún día serían ciudadanos como los demás con derecho a voto” , subraya.

Si Christian Salenson reclama una ambigüedad «en el hecho de que Foucauld fuera impuesto a los tuaregs por el ejército» , Dominique Casajus refuta la tesis del «espía en misión»: que un ex oficial mantuviera amigos militares es natural y también tuviera amigos entre ellos . los tuaregs. “Presentar sus cartas a sus amigos militares como informe de inteligencia es absurdo. Los tienen militares su propio sistema de inteligencia” , explicó.

Mucho ha hablado de su correspondencia con el general Laperrine, responsable militar en el Sáhara. Sin embargo, “estas cartas datan de 1910 en un momento en que Laperrine no tenía ninguna responsabilidad en el Sáhara y estaba en Francia. Además, dado que las cartas tardaron varias semanas en llegar, “ esta información no tenía interés operativo. »

«No existen testimonios absolutamente fidedignos sobre la muerte de Charles de Foucauld» , asesinado por un joven tuareg el 1 de diciembre de 1916. Pero gracias a la investigación (3) del Hermanito de Jesús, Antoine Chatelard, sabemos que lo hizo No muere mártir sino víctima de «un error garrafal en una guerra» , según Dominique Casajus.

Hasta sus últimos momentos, el Monje de Hoggar es un antihéroe, un hombre a ser detenido con “su complicada y herida humanidad, interesante porque ansioso” apunta el padre Christian Salenson. “Decir las ambigüedades de su posicionamiento no le resta valor a su santidad” .

Charles de Foucauld en unas fechas

15 de septiembre de 1858: Nace en Estrasburgo. Huérfano de padre y madre a la edad de seis años, fue criado con su hermana pequeña por su abuelo materno.

1871: Alsacia es anexionada por Alemania, la familia ya Estrasburgo por Nancy

1876-1880: Charles de Foucauld se instala en Saint-Cyr. Periodo de aburrimiento y melancolía. Charles es recibido en la escuela de caballería de Saumur, allí lleva una vida ligera. Enviado tiene un regimiento en Sétif, en Argelia francesa, fue suspendido por indisciplina. Pide la reincorporación. En Argelia, se admitirá si se deja seducir por el Islam, donde es provocador “una profunda conmoción. »

1882 – 1886: Renuncia al ejército y viaje de exploración geográfica a Marruecos, disfrazado de rabino. Medalla de oro de la Sociedad Geográfica en 1885

Octubre de 1886: Encuentro con el Padre Huvelin, conversión: “Tan pronto como supe que había un Dios, comprendiendo que no podía dejar de vivir sólo para él. »

1890 -1896: Monje en la Trampilla de Nuestra Señora de las Nieves luego de Akbès, en Siria

1897-1900: Domestica de las Clarisas en Nazaret

9 de junio de 1901: Ordenación Sacerdotal en Viviers

1901 – 1905: Instalación en Beni-Abbès, en la frontera con Marruecos

1905: Instalación en Tamanrasset, con los tuaregs de Hoggar. Escribiendo un diccionario de inglés – Tamasheq

1 de diciembre de 1916: Asesinato por un grupo rebelde.

(1) Charles de Foucauld, ¿hermano universal o monje soldado? Ed. Descubrimiento, 2002, 240 p., 17,30 €

(2) Autor de Testigos del futuro, Charles de Foucauld, Louis Massignon, Christian de Chergé Ed. Chemins de dialog, 2021, 318 p., 20 €.

(3) La muerte de Charles de Foucauld , Ed. Karthala, 2000, 346 p., 27 €.

LA LLAMADA DEL SILENCIO (1936) La única película en francés sobre San Carlosde Foucauld

Foto sin fecha del padre Charles de Foucauld, sacerdote francés asesinado en Tamanrasset en Argelia el 1 de diciembre de 1916.

La trayectoria del padre alsaciano Charles-Eugène de Foucauld (1858-1916), oficial insolente y juerguista convertido en ermitaño del Sahara, misionero en Argelia (Hoggar) y Marruecos, sediento de silencio y de amor que acabará asesinado en Tamanrasset por rebeldes de Tripolitania.

https://gloria.tv/post/71sXtQL7GB7qBaME9zm3QiW9d

Pedro Casaldáliga: sólo las sandalias y el evangelio, el último profeta pastor de Brasil

don pedro

Las sombras flotan sobre mí, madera muerta. Pero la estrella nace sin reproche, por encima de las manos expertas de  este niño que conquista las aguas y la noche. Me basta saber que me  conoces enteramente, antes de mis días». (Pedro Casaldáliga, obispo y poeta, citado  en la Exhortación Apostólica «Querida Amazônia» de Francisco)


Se fue el último Obispo de una generación de Pastores Profetas de Brasil

Hay momentos en que estamos llamados a reflexionar sobre hechos, proyectos y crisis que afectan directamente a una comunidad, a una región. Pero hoy reflexionaremos sobre un profeta de perfil universal. No es un héroe del fútbol, ​​ni de la política nacional; ni siquiera un inventor de la vacuna contra el virus corona. Tenemos que buscar a alguien que sea una inspiración para ti, para mí, para todos los que aman la vida. No sólo (para los que aman la propia) vida libre, sino para los que defienden la vida de los ríos y los bosques, de los seres humanos humillados por los sistemas opresores.

Un profeta murió el viernes pasado. Sí, uno de los pocos profetas de hoy, de talla mundial, se ha ido al otro lado de la vida. ¿Entiendes lo que significa ser un profeta? Sí,  ha muerto Pedro Casaldáliga, el último de una generación de profetas cristianos en Brasil.

Español de nacimiento, echó raíces en el corazón de la Amazonía, asumió la misión de defender a los trabajadores de la tierra ya los indígenas perseguidos por los hombres que se apropiaron de sus tierras en la región del río Araguaia. En 1971 fue elegido por el Papa Pablo VI para ser obispo de la prelatura de São Félix de Araguaia (en el estado de Tocantins-Brasil). Contra su voluntad, pero por conciencia, aceptó la misión pastoral, renunciando al cargo de príncipe de la Iglesia, para ser pastor de los pobres, como Jesús.

En la lucha por defender a los oprimidos fue amenazado de muerte e incluso perseguido por militares durante la dictadura de 1964/85. Intentaron expulsarlo de Brasil, pero el Papa Pablo VI respondió en persona, diciendo abiertamente que «si se mueven contra Pedro, tendrán que vérselas con Paulo (Papa Pablo VI ed.)». Y así, fiel a los proyectos de Jesús Libertador, Pedro continuó su misión hasta jubilarse a los 75 años, defendiendo siempre a los pobres ya los que sufren la violencia.

Persona sencilla como era, vivía en una pequeña casa en São Félix, el poeta y profeta Dom Pedro, pastor y compañero de los oprimidos del país. A los 92 años, sigue siendo el último de una generación de obispos proféticos en Brasil. Ahora todos esperan el surgimiento de una nueva generación, inspirados en el Sínodo de la Amazonía, durante el cual 180 obispos de los nueve países de la Amazonía escribieron un documento titulado «Amazonas, nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral». También unos días antes del último viaje de don Pedro Casaldáliga, 152 obispos brasileños firmaron un manifiesto profético sobre la grave crisis que enfrenta el pueblo brasileño, crisis provocada por la mala administración del actual gobierno. Que este documento de los Obispos sea una buena señal para una nueva generación de profetas,

escrito por Edilberto Sena, nuestro corresponsal de Brasil


Solo las sandalias y el evangelio

Al final Pedro Casaldáliga, obispo y padre de los pobres y de los últimos, resucitó, dejando su  vida terrena el sábado 8 de agosto de 2020, en la ciudad paulista de Batatais. Su funeral se celebra hoy y luego lo llevarán al «Santuário dos Mártires da Caminhada»,  en Ribeirão Cascalheira, donde lo velarán, y finalmente a su domicilio, en el Centro Comunitario de Tía  Irene, en São Félix do Araguaia. Lo enterrarán cerca de la orilla del Araguaia, que sube de vez en cuando para ir a buscar a sus muertos, todos pobres, porque los muertos cerca del Araguaia son todos pobres y  Pedro sólo pudo ir con ellos.

Y quedará con nosotros su maravilloso y conmovedor recuerdo, el de un  hombre bueno, justo, amoroso y sobre todo el de quien siempre creyó en el Dios de Jesucristo, porque  sabía que él «era conocido enteramente, antes de sus días». . 

Si puedo confiar en que poco a poco he ido recuperando el sentido de la vida cristiana,  ante todo debo decir que Pedro Casaldáliga fue uno de mis maestros espirituales, aunque sólo lo conocí una vez y de ese encuentro me quedo claro. imagen y  muy fuerte de un tremendo viaje para ir a su encuentro, de un gran sufrimiento físico por un  ambiente muy duro, de un abrazo extraordinariamente fuerte y cálido con él y de un  árbol de mango, una «mangueira», bajo el cual nos encontramos y conversamos .

Había viajado más de dos días en autobús solo, por Brasil, entre el calor y el polvo,  viendo cosas impensables y horribles, solo para ir a encontrarlo en una Romaria, es decir, un  evento religioso popular, inolvidable, el de la » Mártires da Caminhada”, en julio de 1996.

Inauguraron el Santuario al que mañana será llevado Pedro, un lugar dedicado a todos aquellos que  dieron su vida en nombre del Evangelio por los pobres del mundo. Precisamente en ese lugar, veinte años antes, el 11 de octubre de 1976, la policía militar le había disparado cuando él y el padre João Bosco Burnier, un hombre grande como un roble que  lo acompañaba y que murió en el lugar, iban a la «Delegacía da Polícia Militar» para rescatar  de la tortura a algunos campesinos de los movimientos populares.

Un policía, que luego confesó, dijo que le habían disparado al más grande porque no  creían que el otro hombrecito, tan pequeño y aparentemente inofensivo, fuera el obispo. La camisa ensangrentada del padre João Bosco destacaba en aquella iglesia llena de  campesinos desdentados, indígenas que apenas sabían portugués y gente sencilla y conmovida.

De Europa, en ese lugar en el fondo del mundo y en la cima de la humanidad, éramos muy pocos: yo y un  grupito de españoles. Tengo cientos de recuerdos de esos días. Podría enumerarlos a todos, uno por uno, y podría reproducir  la imagen de todos los rostros que encontré, solo yo, que buscaba sumisa, pero también  con vehemencia, una liberación después de años difíciles y dolorosos. Al salir de Río de Janeiro, mi amiga Maria Stoppiglia me había asegurado: “Ve con calma. Pedro me llamó y nos tomó cariño. Incluso me llamó ‘Querida’”.

Pedro tenía un carácter difícil. Inmediatamente comprendió quién quería explotar su imagen o quién vivía  acurrucado en la guarida tranquilizadora de cierto clericalismo. Una vez ahuyentó instantáneamente a un  grupo de Bolonia que lo había visitado en São Félix do Araguaia y que se atrincheraron para recitar la  Liturgia de las Horas en italiano: «Si vienes a mi casa, llevad la vida que yo y mis pobres y  mis nativos De lo contrario, vuelve al lugar de donde viniste».

Pedro era un radical, un hombre de Dios sin término medio, un asceta de pies polvorientos. Como obispo no tenía escudo ni sotana, que había tomado prestados para ir a Roma  en visita «ad limina» al Papa. Su «aliança», es decir, el anillo pastoral, era verdaderamente el signo de  una alianza esponsal con su pueblo, hecha de simple coco, mientras que sus cruces eran  simplemente de madera. De hecho, tenía un lema en portugués, que resumía perfectamente  su adhesión existencial al Dios que une el Cielo y la Tierra: «Nada possuir, nada carregar, nada  pedir, nada calar e sobretudo nada matar». no te hagas cargo de nada, no  pidas nada, no calles nada y sobre todo no mates nada”. Tenía la libertad del Evangelio, al que se adhirió todos los días.

Era pobre, vivía en una casa muy sencilla y vestía ropa muy ordinaria. Estaba desprovisto de cualquier pretensión que pudiera ser una carga pesada e insoportable  para los demás  . Nunca pidió nada para sí mismo: nunca protección, nunca una defensa, nunca un privilegio y ni siquiera un  pedazo de pan.

Habló sin censura para defender a todo ser humano vilipendiado y humillado. Lo hizo con su  acento catalán y su voz cavernosa, que lo convirtió en objeto de tantas imitaciones. Pero  en el amor al prójimo permaneció inimitable y lo hizo dentro de una síntesis admirable y lineal:  rezaba, leía, escribía, hablaba y defendía a todo aquel agraviado. Precisamente por eso era  simplemente un hombre de Dios, lo veíais y lo escuchabais y percibíais cómo Dios había descendido a  la Tierra como el hombre desciende a un pozo, tomando en serio a los que siempre parecen estar  del lado equivocado, justo en el el fondo del pozo. 

El mal en Araguaia fue para muchos un compañero de vida. Todavía recuerdo, en los  días que estuve en Vila Rica, pueblo de la Prelatura territorial gobernada por Pedro, que todas  las mañanas los «peões» esperaban las camionetas de los caciques, sentados en el suelo detrás de la  iglesia parroquial. Cuando estos llegaban, elegían a los trabajadores como un granjero elige los pollos  para el matadero y los cargaban para llevarlos a trabajar en los campos. Los que se quedaron en el suelo, por tanto, terminaron por  equivocarse dos veces: por ser pobres y por no haber obtenido ni una  pizca de jornalero.

En la casa de Pedro y en la Iglesia de Pedro, el primer lugar siempre fue para ellos y quien los defendía  corría grandes riesgos. Los helicópteros de los «fazendeiros» intimidaban a cualquiera, volando a baja altura,  y cuando algunos de los curas de Pedro dieron un paso al frente, los mensajes que le llegaban eran  inconfundibles. 

“Tenga cuidado cuando ande en moto por la calle” – se había oído decir por teléfono el  cura que me hospedaba  la noche anterior. Con Pedro, la teología política da el salto cualitativo decisivo, convirtiéndose en «espiritualidad política»,  donde un pensamiento religioso, hundiendo sus raíces en la relación entre el Dios histórico y el  hombre vivo, establece paradójicamente una relación directa, incluso un abrazo gozoso, entre lo  trascendental soplo de Dios y la carne del mundo.

Leyendo la «Espiritualidad de la Liberación», editada por Pedro y José María Vigil en 1995 para  las Edizioni Dehoniane Bologna, se recorre conscientemente este camino de la Redención que  abarca todas las dimensiones históricas del cristianismo. La liberación cristiana  se convierte contextualmente en Revelación, Redención, Relación y Revolución, donde la redención de  la humanidad última representa el acto decisivo de Dios que instaura definitivamente el Reino, que es sobre todo  de los últimos .

Liberando a los marginados ya los que sufren, Dios hecho Hombre se revela por lo que es y por lo que  representa. El resto son mentiras. 

Es pues bastante evidente que a quienes siempre han tenido una  interpretación eminentemente institucional de la Iglesia y siempre han buscado una relación (con r minúscula) con todos los poderes  del mundo no les gustó esta visión tan radicalmente exigente y por eso detestan a Pedro y  Los como Pedro.

Pedro ha pasado por décadas de sospecha, a menudo dejando de lado una posible destitución «de conformidad  con el Canon 401 párrafo 2» del Código de Derecho Canónico, que prevé  medidas disciplinarias contra los obispos «por motivos graves».

En un par de ocasiones fue llamado a Roma, donde tuvo que defenderse. Pero Pedro nunca salió de Brasil. Al principio no lo hizo por temor a  la expulsión de la República, dado que era de nacionalidad española, y luego, aun cuando  obtuvo la ciudadanía brasileña, no salió a declarar su cercanía exclusiva a su pueblo,  a quien nunca abandonó. De hecho, a medida que se hizo mayor, casi nunca salió de Mato  Grosso.

Por lo tanto, ese encuentro bajo la «mangueira», en el polvo a casi 40 grados, me ha quedado  para siempre. Se acordó de mí y de mi llegada, me dio las gracias y me abrazó suavemente, pero  también con fuerza. Todavía recuerdo ese sentimiento y esas palabras dichas con  ironía y con ese incorregible acento catalán: “Seja bem-vindo na terra da Revolução” – “  Bienvenidos a la tierra de la Revolución”.

Muchos detalles increíbles me decían que era tierra de Revolución, en esos días  transcurrieron entre dramáticos testimonios de campesinos, tristes confidencias públicas de los  ya extenuados indígenas xavantes, cantos populares entonados en la emoción general, procesiones de kilómetros en  el polvo de la “ mata». con el obispo que caminaba «último», al fondo, en los márgenes, casi  excluyéndose a sí mismo.

La imagen de Pedro que llegaba último detrás de las cruces de madera y las fotografías de los que habían muerto por  la justicia era la comunicación plástica de una verdad evangélica muy simple: «El que quiera ser el  primero entre vosotros, que sea el servidor de todos». (Mc 10,44)

El primado de este último, durante la celebración de la Eucaristía, se celebraba a su vez con un ofertorio en el que se arrojaba a un pozo el sombrero de un «peão» rebelde, del que  nunca salía la víctima. Su sombrero quedó junto al pozo, luego recogido y guardado en  memoria del enésimo mal hecho a los que siempre se equivocan.

Pedro, que de joven obispo había dejado un espléndido escrito titulado «En  la fidelidad rebelde», fue testigo fiel de la rebelión en nombre del Evangelio. Bueno, hablar de fidelidad rebelde puede parecer un oxímoron incomprensible, pero la  dinámica que se desprende del anuncio evangélico cristiano está llena de oxímorones y  paradojas, como la paradoja más extraordinaria y sensacional: El cielo irrumpiendo  en la Tierra y Dios hace Hombre y paria. hombre.

Pedro fue el signo tangible y evidente de esta paradoja. Como hombre de Dios, desquició  todo vínculo entre la fe y el poder y restauró maravillosamente la relación privilegiada entre  el Dios cristiano y el hombre finalmente liberado. El resto es realmente una mentira.

En 2016, la última colección de sus escritos se tituló acertadamente “Solo sandalias y el  evangelio”. De ese abrazo bajo la «mangueira» recuerdo su «foulard» rojo, su camisa blanca,  sus pantalones y sandalias ligeramente arrugados. El Evangelio lo llevaba dentro. 

Pedro no pasó en balde. Mañana lo llevarán directamente al «Santuário dos Mártires da  Caminhada» en Ribeirão Cascalheira, junto al crucifijo de madera de los pobres, la  camisa ensangrentada del Padre João Bosco y la fotografía de Sant’Óscar Romero. Luego, después de pasar  por el Centro Tía Irene, lo enterrarán junto a Araguaia, que de vez en cuando sube a buscarla muerta, toda pobre, porque los muertos de Araguaia son todos pobres y Pedro estará feliz de estar  junto a ellos.

Hoy estoy feliz de confiar en que he recuperado el sentido de mi fe y mi reflexión sobre  ella a través de hombres de Dios como Pedro. Los santos me intimidan, los hombres de Dios no. Será porque calzan sandalias y llevan  el Evangelio dentro. Que Pedro sonría, disfrutando de la compañía de los pobres, estando en los brazos del Dios de Jesucristo,  que lo creó, lo envió entre nosotros y ahora lo ha vuelto a tomar. El resto es realmente solo una gran mentira.

Escrito por Egidio Cardini.

ES TIEMPO DE FRATERNIDAD

LA VIDA DE LOS HERMANITOS DEL EVANGELIO TRAS LAS HUELLAS DE CHARLES DE FOUCAULD

por François Vidil

Recorriendo las fraternidades de los Hermanitos del Evangelio, en todos los corazones del mundo, es fácil ver cómo el corazón que une, orienta y alma consiste en su compromiso de realizar al Reino de Dios, presentado por Jesús como comunidad de hombres y mujeres La «inquietud de Jesús» es la tensión que anima a estas personas consagradas y se expresa a lo largo de toda su vida y de todas sus relaciones, orientándolas con valor y responsabilidad a la fraternidad universal.
Este es el sentimiento profundo de las historias narradas en estas páginas: aventuras de un puñado de hombres que pretenden responder, concretamente, a las justas expectativas de liberación, superación y evangelización de tantas personas probadas en cuerpo y espíritu.
El Autor es un Hermanito del Evangelio.

Charles de Foucauld: Lexicógrafo

Jorge J. Fernández Sangrador

La Nueva España, domingo 15 de mayo de 2022, p. 26

Uno de los secretos que el sacerdote Henri Huvelin (1830-1910) se llevó a la tumba fue el del contenido de algunas de sus conversaciones con Émile Littré (1801-1881), el autor del “Dictionnaire de la langue française”, al que Huvelin había ido a ver, en 1878, para hacerle una consulta, «de historiador a historiador», acerca de cierto tema en el que se hallaba interesado.

Littré, que era de procedencia familiar protestante, pero alejado de las prácticas religiosas, positivista y miembro de la Logia del Gran Oriente, enfermó en 1880 y su mujer, católica, quiso que, antes de morir, hablase con un sacerdote. Pensó, entre otros, en Huvelin. Y, habiéndose puesto en contacto con él, le rogó que fuera a su casa para que tratase con su marido de los asuntos que atañen al final de una vida. Fue.

Desde entonces, el sacerdote visitaba frecuentemente el hogar de los Littré y, en aquellos encuentros, Émile iba abriéndose y mostrando, poco a poco, las interioridades de su alma a aquel interlocutor sabio, prudente, comprensivo, profundo y cercano que Dios había puesto en su camino, hasta el punto de que llegó a considerar la posibilidad de recibir el bautismo. Y así tuvo lugar la singular “conversión” del autor del “Diccionario de la lengua francesa”.

No sería la única que se produjo bajo la guía de Henri Huvelin. Pero, de todas, la más famosa fue la de Charles de Foucauld (1858-1916). En la iglesia parisina de Saint-Augustin hay una placa, en una capilla lateral, junto a un confesonario, en la que se recuerda que, allí, en octubre de 1886, confesándose con l´abbé Huvelin, se convirtió Foucauld.

Charles de Foucauld, que hoy, domingo 15 de mayo, será canonizado en Roma por el Papa Francisco, acudió a la iglesia para charlar acerca de la fe católica. Y se dirigió al confesonario en el que estaba sentado Huvelin, quien, en vez de entrar en dialécticas de nunca acabar, le sugirió que se confesase. Foucauld dijo que no era creyente. Huvelin insistió. Foucauld se resignó. Y se confesó.

Y a continuación recibió la comunión. En ese mismo instante, una paz luminosa, suave y transformadora inundó su alma. «Desde aquel día, mi vida no ha sido otra cosa que un encadenamiento de bendiciones… de gracias siempre crecientes, … una marea que sube y sube constantemente», escribió más tarde.

Anduvo luego por monasterios, viajó a Tierra Santa, fue ordenado sacerdote, marchó a Argelia, se instaló en Béni Abbès, primero, y en Tamanrasset, después. Y, estando entre las gentes del desierto, acopió vocablos locales, los tradujo, los ordenó y compuso, sin llegar a verlo impreso, su “Dictionnaire touareg-français. Dialecte de l’Ahaggar».

Es impresionante. Son dos mil veintiocho hojas manuscritas, que L’Harmattan publicó, en 2005, en segunda edición, en cuatro volúmenes. La letra es pequeña, clara, bien trazada y maravillosamente alineada. Y así en los dos mil folios. Con dibujos, tablas, mapas y gráficos. Y tachaduras. Al verlas he recordado aquello que dijo Eduardo Galeano acerca de las enmiendas literarias: «Por Juan Rulfo aprendí que también se escribe con la otra punta del lápiz, la de la goma de borrar».

Tengo los cuatro volúmenes y creo que nunca me he sentido tan perdido en el manejo de una obra como lo estoy con ésta cuando trato de adentrarme en ella. Las raíces, las flexiones, las acepciones, el orden del alfabeto, las glosas, las referencias y las ilustraciones sólo las entenderán las personas familiarizadas con el dialecto de l’Ahaggar y otros afines.

En el prólogo de la primera edición, de 1951, André Basset la aclamó como superior a todas las anteriores existentes en el universo lingüístico tuareg y bereber, aun con las posibles discrepancias a que hubiere lugar. Lo cierto es que este tipo de trabajos no se pasan nunca. Siempre habrá que recurrir a ellos.

Foucauld recopiló también poemas y textos en prosa transmitidos oralmente entre los nómadas y moradores del desierto. Y labores como la suya, no solo contribuyen a un mayor y más completo conocimiento de las lenguas y de las costumbres de los pueblos de la tierra, y de otras realidades humanas, sino que muestran de modo irrefragable el valioso servicio que los santos ofrecen a la sociedad en los diversos ámbitos del saber, y, en el caso concreto de san Carlos de Foucauld, los de la lexicografía, la lingüística, la literatura, la geografía, la historia y la etnografía.

Jorge J. Fernández Sangrador

La Nueva España, domingo 15 de mayo de 2022, p. 26

La firma de Foucauld

La letra de Foucauld

Las tachaduras

Lugar en el que se confesó y convirtió Charles de Foucauld

TRAS LOS PASOS DE CARLOS DE FOUCAULD

ARGELIA , HOMENAJE , MARCEAU GAST

Basta hojear la tesis de Marceau Gast para medir la influencia de Charles de Foucault (1858-1916), explorador, monje católico y especialista en la cultura tuareg, en sus investigaciones en el sur del Sáhara 1 . Marceau Gast incluso tradujo y editó varios textos del libro Textes touaregs en prose, ilustrados con algunas de sus propias fotografías 2 .

Marceau Gast se dispuso a descubrir el Sáhara, donde fue nombrado profesor en los años 50 y 60, siguiendo los pasos de Charles de Foucauld. Ingresó al CNRS como aprendiz en 1960 y regresó a las colinas que había conocido como maestro nómada. Capta con su lente los lugares que conservan su memoria. Sus fotografías son más que un simple archivo, reflejan la sensibilidad, el ojo del fotógrafo que fue Marceau Gast. Así, en la meseta de Assekrem, cuando visita la ermita del padre al amanecer. 

Medihal-02632991, Fonds Marceau Gast – Territorio de Ahaggar –

En Tamanrasset, Marceau inmortalizó el bordj , al que todavía se adjunta el nombre del padre de Foucauld. La palabra bordj designa una torre, o un pequeño fuerte en árabe dialectal y clásico. Es frente a la puerta del edificio construido hacia 1905 donde habría muerto Charles de Foucauld 3 . En la época de Marceau Gast, el bordj sirvió como oficinas para los oficiales estacionados en Tamanrasset. En su cuaderno de campo de 1961 anota haber pernoctado allí, y en su cuaderno de campo de 1962-1963 presenta el bordj como el centro de su «ámbito de acción» oficialmente autorizado por la autoridad en Argelia. 

El sábado 25 de mayo de 1963 , menciona una sesión de fotos en el bordj :

“Ziriat fue al encuentro de los ministroscon Figeac y el coche obs.Llegan a las 12:00Alrededor de las 13:00 se acomodan en el podio preparadodetrás del bordj de FoucaultFotos de tuaregs con camellos bailarines y músicosEl maestro me sostiene las cámaras, nos estamos asando al sol…”. 

2-05-3, Fondo Marceau Gast – Territorio de Ahaggar – Bordj del padre de Foucault 
2-05-04, Fonds Marceau Gast Territorio de Ahaggar – Patio del bordj

Durante el trabajo de vinculación de los archivos de la colección Marceau Gast , me llamaron la atención cinco fotografías. Muestran Hermanas en un campamento nómada. La cruz que llevaba uno de ellos me recordó a la que llevaba Charles de Foucauld, una cruz con un corazón en el centro.   

Aunque estos planos no están publicados en las obras de Marceau Gast, los agradecimientos que dirige en su obra a las Hermanitas de Jesús me ponen sobre su pista 4 .

Una búsqueda en la cruz me permitió confirmar que efectivamente era el colgante que llevaban las hermanas de esta congregación. Me puse en contacto por correo electrónico con las hermanas cuya sede está en Roma ( Fraternidad General Via di Acque Salvie, 2 Tre Fontane 00142 ROMA) . Se pusieron a trabajar y revisaron sus archivos. La información que pudieron comunicarnos resultó ser muy valiosa y arroja más luz sobre las fotos de la colección.

Resulta que las Hermanitas de Jesús de Hoggar llevaban un rebozo de tela sobre los hombros que las distinguía de sus otras hermanas. Una Hermanita también se fijó en las sandalias que difieren del modelo que reciben todas las Hermanitas de Jesús en el resto del mundo y que aquí sin duda son un modelo Tuareg. Finalmente, su investigación identificó a la hermana de la foto, que estuvo en Assekrem y luego en Níger en las décadas de 1960 y 1970. ¡Un buen ejemplo de colaboración entre archiveros!

64-04-025, Fondo Marceau Gast – Alimentos para la población de Ahaggar – La Hermanita Alice-Claude de la congregación de las Hermanitas de Jesús machaca mijo en un campamento nómada en el macizo de Hoggar, en línea: https: //medihal. archives-ouvertes.fr/hal-03353901

Escrito por Maryasha Barbé. 

  1. Marceau Gast, Dieta de las poblaciones de Ahaggar, estudio etnográfico , Memoria de CRAPE VIII., París, AMG, 1968, p. 111, 197, 254, 310, 346. Marceau Gast cita muchas veces del diccionario del padre de Foucauld, Dictionnaire tuareg-français, dialecte de l’Ahaggar , imprenta nacional de Francia, 1951 [ ]
  2. Charles de Foucauld, A. de Calassanti-Motylinsky, Salem Chaker, Hélène Claudot y Marceau Gast, Textos tuareg en prosa , Aix-en-Provence, Edisud, 1984. [ ]
  3. Jean-Jacques Antier, Charles de Foucauld , 2012, p. 283.; Daniel Grévoz, La muerte de Charles de Foucauld, Cercle algérianiste, publicado en línea el 1 de diciembre de 1996 . [ ]
  4. Gast , Alimentación de las poblaciones de Ahaggar, estudio etnográfico …, op. cit. , pags. 11. [ ]
  5. Fuente: https://phonotheque.hypotheses.org/32671

Primer Aniversario del Padre Jean-Pierre Schumacher

Recibidos

Primer aniversario de la Pascua de nuestro querido padre Jean Pierre Schumacher.

El 21 de noviembre de 2021 nos dejó para reunirse con sus queridos hermanos de Tibhirine.

Era la mañana de la Solemnidad de Cristo Rey, después de haber recibido en su celda la Unción de Enfermos, a las 11 horas, en el inicio de la Misa. Pasados 10 minutos entregó su alma al Señor. Partió con mucha paz, como fue toda su vida.

Unidos en la oración y que el Altísimo nos conceda seguir manteniendo el «espíritu de Tibhirine», siendo testimonio de esa comunidad ejemplar.

Hoy le recordaremos, con nuestros amigos y vecinos y celebraremos también una Sadaqa en su memoria.

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frère José Luis Navarro

Monastère Notre-Dame de l’Atlas

Kasbah Myriem-Taakit

54350 MIDELT (Maroc)

LAS COLINAS DE LA ESPERANZA – SPELLO

Spello me llegó como un regalo de Dios con sus altas piedras rosadas de Subasio di
Francesco y su arquitectura armoniosa.
Spello tiene toda la dulzura del paisaje de Umbría, muy conocido y amado.
Y aquí estoy viviendo aquí en estas colinas que llamamos las colinas de la esperanza.

carlos carretto

Spello – centro histórico

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4 de octubre

Portada del libro Yo, Francesco

El 4 de octubre se celebra en San Francisco de Asís como patrón de Italia.

Paseando por las calles de Spello es común toparse con imágenes que recuerdan al Santo y sus acciones.

Edículo de la Madonnina della Speranza – Detalle

Via Borgo della Maestà – San Francesco y los pájaros

Via Borgo della Maestà – San Francisco y el lóbulo

Carlo Carretto también se registra el 4 de octubre y este año celebra el quinto quinto aniversario de su muerte. Carretto tuvo una relación particular con San Francisco y con Spello. Un año antes de su muerte, escribió un libro sobre San Francisco, el texto apasionante y apasionante I fue acompañado de imágenes cautelosas de Norberto.

De la colaboración con Norberto, Carretto escribe: Como dos hermanos, que se entienden y se aman, fijamos la mirada juntos en el rostro de Francisco, tratando con pluma y pincel de decir lo que el gran santo de Umbría dio a nuestros corazones.

Carlo Carretto, de Piamonte, eligió vivir en Spello para fundar una fraternidad. A partir de la década de 1970 y durante la década de 1980, miles de jóvenes de toda Italia y más fueron acogidos en antiguas granjas y ermitas esparcidas por los alrededores de las colinas de Spello, que Carlo llamó las colinas de la Esperanza. Giovanna Negrotto Cambiaso, participante de la aventura Carretto en los últimos años, escribió: … la dulce, antigua e íntima ciudad de Spello había comenzado, en aquellos años setenta, a expandirse en espacios universales…

Muchos jóvenes de la época relacionan la recuperación de Spello con la estancia en las ermitas de las colinas y el conocimiento de Carlo Carretto.

En sus últimos años, ya muy enfermo, y harto de no tener más poder, siguió recibiendo, dando lecciones, tenencias y dedicando muchas veces fueron “profecías” de una vida… pero de antemano, las maravillas. en los ojos, los buscó: «déjame ver los ojos». La persona sonrió, y así nació la dedicatoria, de este encuentro de miradas. Los suyos fueron come un lago: fueron ojos donados, para esto dieron Paz.                                                                                                                    Giovanna Negrotto Cambiaso

Cementerio de San Girolamo – Tumba de Carlo CarrettoEsta entrada fue publicada en Presencias y etiquetada Carlo Carretto , Norberto il

MATEO 25,35: MADRE TERESA DE CALCUTA

Este excepcional documental, que procede de los archivos del Día del Señor , es un testimonio único de la obra de la Madre Teresa. Rodada en 1972, filma la realidad de su acción sobre el terreno con la Congregación de Misioneras de la Caridad que ella creó en 1949. De notable calidad técnica y estética, la película muestra el abanico de misiones realizadas con el apoyo de las hermanas: comedor social, distribución de medicinas, apoyo a leprosos, huérfanos, acogida de los más pobres entre los pobres, de los más enfermos entre los más enfermos. La sencillez de las palabras de la Madre Teresa sobre su vocación, su compromiso con el desarrollo de las actividades de la congregación, su completo abandono en Dios, aparecen particularmente luminosos para nuestros ojos contemporáneos.

https://www.lejourduseigneur.com/videos/matthieu-2535-mere-teresa-de-calcutta-662