Carlos de Foucauld, o “soñar con un mundo que sea eternamente ‘Jesús’

“Sus enseñanzas encajaban plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal”

“Nos sentimos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad”

“Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos”

07.06.2020

La ‘familia’ foucouldiana, desde sus diversas sensibilidades en España y en el mundo, ofrece sus correspondientes testimonios de búsqueda espiritual comunitaria, personal e inspirada en el hermano Carlos de Foucauld, a la luz de su anunciada canonización.

Asociación Familia Carlos de Foucauld en España

Hoy es un gran día de fiesta para nuestra Familia Espiritual, para la Iglesia que sirve a Dios y para los pobres en general. Hemos conocido la noticia justo el día de la celebración de Pentecostés, una de las fiestas vividas más profundamente por Carlos de Foucauld. El Espíritu lo fue guiando en su búsqueda al lugar más inhóspito y pobre, Tamanrasset. Allí forma una “Zaouïa” (Fraternidad), esta era su casa.

Siempre dispuesto a hacer la voluntad de Dios. ¿”Hay alguna cosa más dulce en el mundo que hacer la voluntad de Aquel a quien se ama”?. Soñar para mañana un mundo que sea finalmente y eternamente “Jesús”, su Modelo Único, practicando el apostolado de la bondad. La novedad de su mensaje es vivir Nazareth, vida humilde y pobre.

Las Fraternidades, que vivimos su carisma, generalmente queremos hacer en lo posible, la imitación de Nazaret en humildad, pobreza y “Dernière place” (último lugar); buscando el equilibrio entre Contemplación y Acción.

La acogida entre nuestras Fraternidades en unión como ramas de un mismo árbol. Queremos continuar el deseo de Carlos de Foucauld de ser una Fraternidad Universal. Nos comprometemos en nuestra sociedad, cada una en donde le ha tocado vivir, en compromiso con los más desfavorecidos que son nuestros hermanos.

Esta gran satisfacción y alegría que nos produce su canonización nos ayudará y nos dará fuerza para continuar viviendo nuestro Carisma en profundidad. Damos gracias a Dios por tan gran obra.

Comunitat de Jesús

La Comunitat de Jesús fue iniciada por el laico Pere Vilaplana a finales de los años 60. En septiembre de 1968, en la ermita de la Santa Creu, en la montaña de Montserrat, el monje ermitaño Estanislau Llopart recibía los compromisos de los primeros hermanos. Actualmente conformamos la Comunitat de Jesús 43 hermanos y hermanas: casados, solteros y un hermano consagrado en el celibato.Vivimos en diversas localidades de Catalunya, País Valenciano, Aragón y Baleares, cada uno en su domicilio. Uno de los inspiradores de nuestro carisma ha sido, y es, Carlos de Foucauld, así como Albert Peyriguère, seguidor también de Foucauld, en el Kbab (Marruecos) en los años 50. El conocimiento de ambos se gestó en las primeras biografías de Foucauld y en unas cartas de Peyriguère recogidas en “Dejad que Cristo os conduzca”.La visión en la etapa final de Foucauld de promover la encarnación del evangelio en el laicado, recuperando el modelo de Priscila y Aquila, también en el mundo occidental, y no solo en los países musulmanes, encajaba plenamente en un grupo de personas ‘normales’ que hacían bandera de la amistad como semilla del amor fraterno, universal.

Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld
Espiritualidad en el desierto según Carlos de Foucauld

Amigos en el Amigo, viviendo la vida de Nazaret en los entornos laborales, sociales y de Iglesia. Nuestro estilo de vida no tiene nada de particular: los mismos problemas, las mismas ilusiones, los mismos dolores, que cualquier ciudadano, pero con la inquietud de impregnarnos del proyecto del Dios-Amor, revelado en Jesús. Oración, trabajo del evangelio, formación con la ayuda de muchos, compartir la vida -en serio-, los bienes materiales según posibilidades, los espacios que posee la Comunitat de Jesús en el pueblo de Tarrés, Lleida, implicación en compromisos sociales y con la Iglesia, sin ninguna actividad apostólica predominante.La vinculación a la comunidad nos empuja a seguir creciendo, a no acomodarnos a los reclamos del mundo, tan tentador siempre. A sentirnos familia para ofrecer familia también, con el respeto a las identidades de cada uno y a los procesos personales, que evidentemente no llevan siempre la misma velocidad. Recibimos la noticia de la próxima canonización de Carlos de Foucauld desde la alegría de formar parte de su Familia Espiritual, desde los años 80. Esta familia, para nosotros, ha sido un soporte y una riqueza inmensa. Acogemos la canonización bajo el anhelo de que sirva para inspirar a otros en una vida encarnada en la sencillez, arraigada en la profundidad del silencio, que es Palabra, en la autenticidad del Amor, que es Proyecto, desde el anonimato que convive con todos, pero enfoca directamente a los más desfavorecidos, a los últimos de los últimos, como repetía Foucauld. Murió solo, pero ha dado fruto abundante en muchos hombres y mujeres, religiosos y laicos, y seguirá siendo espejo para reflejar la esencialidad de su enamorado, Jesús, la esencialidad del pan partido y encarnado entre los más humildes y en todo ser humano.

Espiritualidad
Espiritualidad

Comunidad ecuménica Horeb

El hermano Germán, regional de la CEHCF en Brasil, nos envía un whatsaap que dice así: «Estamos muy alegres por este acontecimiento anunciador de vida, vida plena para el mundo». La canonización del hermano Carlos de Foucauld es un acontecimiento de vida para la Iglesia y el mundo porque va en la línea del papa Francisco, que en palabras del obispo Pere Casaldàliga, quiere «una Iglesia vestida de Evangelio y calzada con sanda-lias». Foucauld puede ayudar a la Iglesia de hoy a «volver a Nazaret»: Una Iglesia pobre, sencilla, fraterna, acogedora, a imitación de la santa Familia de Nazaret.

La CEHCF es una unión espiritual de personas que constituyen un “monasterio invisible en la comunión de los santos”. Esta comunidad la integran personas que bajo Los consejos evangélicos o Directorio de Carlos de Foucauld, hacen el compromiso ecuménico de pedir todos los días por la unión de los cristianos y que las Iglesias, Religiones y las Naciones se dejen conducir por el Espíritu de Jesús, el Cristo.

La CEHCF fue fundada, como lugar físico de acogida y oración en 1978, por José Luis Vázquez Borau, en el Poblado de Sn Francisco de Huercal-Overa (Almería), con la bendi-ción del obispo de entonces Don Manuel Casares Hervás, y funcionó hasta 1982, que tu-vieron los hermanos y hermanas que dispersarse por diversas circunstancias. Pero en Pentecostés de 2006 la CEHCF recibió un nuevo impulso constituyéndose Fraternidades Horeb por todo el mundo.

Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld
Capilla de comunidad seguidora de Carlos de Foucauld

Fue reconocida ad experimentum como Asociación privada de fieles el 19 de junio de 2014, por el cardenal de Barcelona Mons. Luis Martinez Sistach y el 20 de junio de 2018 el Cardenal Juan José Omeya Omella, arzobispo de Barcelona, firmó el decreto de constitución definitiva de la misma como Asociación privada de fieles. El año 2020 la CEHCF ha sido acogida en la Asociación Familia Foucauld España. En la actualidad hay presencia de la CEHCF en quince países del mundo.

Fraternidad Carlos de Foucauld

Al llegarme la noticia de la Canonización del hermano Carlos de Foucauld, tuve una sensación muy dispar, de alegría, cómo no, pero al mismo tiempo de desconcierto, ¿y ahora qué?. Veníamos hablando en la Asociación de la Familia del Hermano Carlos, de esta posibilidad, especialmente desde la beatificación y siguiendo aunque de lejos los trabajos de la Comisión encargada de ese proceso. Después de la impresión inicial… Me surgía la pregunta: Carlos de Foucauld, ¿qué diría ahora?

“Si el grano de trigo no muere….”. La primera constatación es, ¿cómo un hombre que deseó ardientemente vivir su experiencia con otros hermanos, que se pasó elaborando estatutos de una Asociación que nunca fue reconocida, a su muerte ha podido generar tantos grupos y formas de vivir el seguimiento de Jesús, en el camino que éste hombre inquieto y siempre en búsqueda inició solo en el desierto?

Carlos de Foucauld, a los altares
Carlos de Foucauld, a los altares

La Fraternidad Carlos de Foucauld, Asociación de Fieles Laicas, es una de ellas, a la que pertenezco: “Está constituida por mujeres que optan por vivir el Absoluto de Dios, en el celibato, según el carisma se Carlos de Foucauld” Es en la vida cotidiana donde los miembros de la Fraternidad, viven su entrega a Dios en libre opción de trabajo, compromisos y formas de vida “. La segunda, ¿podremos sustraernos al “montaje “que toda Canonización lleva….? Seremos capaces, de vivir éste acontecimiento, como un reto para actualizar el mensaje, vivir en profundidad las intuiciones que nos enamoraron de su mensaje, en definitiva: “Volver al Evangelio, ser hermanos universales, en nuestro Nazaret de cada día. Si es así, ¡bienvenida canonización!

Fermina

Fraternidad sacerdotal Iesus Caritas

Hace unos días recibíamos la buena noticia de la próxima canonización del Hermano Carlos de Foucauld. La noticia ha llegado, curiosamente, en esta etapa de confinamiento por el coronavirus. Y, quizá, por ese motivo ha supuesto una sorpresa. Evidentemente, una sorpresa agradable. En tan pocos días no ha sido posible contactar con todos los sacerdotes de la fraternidad sacerdotal pero, el sentir general, con los que he podido compartir, es de alegría y agradecimiento.

Espiritualidad tras Carlos de Foucauld
Espiritualidad tras Carlos de Foucauld

Ese día fueron continuos los mensajes de alegría por parte de los hermanos sacerdotes, así como la comunicación de los distintos ecos que la noticia estaba provocando en la prensa. También hay que subrayar las palabras de felicitación por parte de muchos de nuestros feligreses, sabedores de que nuestra espiritualidad sacerdotal se nutre de la vida y el estilo del hermano Carlos. En este sentido, estoy convencido de que muchos de nosotros habremos recibido mensajes y llamadas de nuestras distintas comunidades parroquiales para felicitarnos. Yo puedo compartir algo de mi experiencia, en ese sentido. Alguna feligresa de mi parroquia, del centro de Valencia, nada más conocer la noticia, la puso en el grupo de whatsapp que tiene la parroquia. Inmediatamente, la comunidad empezó a manifestar su alegría por esta gran noticia, dándome la enhorabuena.

Uno intenta no “condicionar” demasiado a la gente, en sus devociones y en sus santos. Pero, es evidente que, al final, si uno vive la espiritualidad del hermano Carlos, de una forma o de otra, eso lo transmite, lo contagia. En esa reacción inmediata de los feligreses de mi parroquia entendí que, en el poco tiempo que camino con ellos, han captado cuáles son mis fuentes de espiritualidad. No se han quedado, solamente, con la felicitación. Alguien ha propuesto, con la aceptación y el aplauso de todos, que un servidor ofrezca unas charlas o un curso sobre la vida y la espiritualidad del hermano Carlos, porque lo conocen poco. Evidentemente, no puedo decir que no. Tienen derecho a conocer quién es Carlos de Foucauld y por qué la Iglesia lo considera santo.

Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld
Hermana de comunidad inspirada en Carlos de Foucauld

Yo diría, al respecto de la anécdota de mi parroquia, que la próxima canonización del hermano Carlos debe despertar, no sólo la alegría inmensa de que la Iglesia reconozca en su vida un camino de santidad sino, también, la responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos y su espiritualidad. Entre otras cosas, porque estamos convencidos de que su espiritualidad de Nazaret no es algo del pasado, sino que sigue teniendo mucha actualidad.

Nazaret proporciona un estilo de presencia y de evangelización que tiene mucho que ver con esa llamada constante y permanente del Papa Francisco a ser cristianos y comunidades “en salida”. Cuanto más profundizamos en la espiritualidad de Carlos de Foucauld más nos damos cuenta de su actualidad. Y, quizá, éste puede ser un buen momento para darla a conocer. Nosotros, como sacerdotes diocesanos; otros miembros de la familia del hermano Carlos, desde su carisma. No cabe duda de que, durante mucho tiempo, hemos sido parcos o tímidos a la hora de hablar del hermano Carlos. Al menos, a mí me lo ha parecido. Pero, si estamos convencidos de que su espiritualidad tiene algo o mucho que aportar a la Iglesia y al mundo de hoy, no podemos privar al Pueblo de Dios, de la vida y el testimonio de un santo que supo encarnar el evangelio, a Jesús mismo, en un contexto difícil, adverso. Su estilo tiene mucho que aportar a la Iglesia de hoy. Como sacerdotes diocesanos, miembros de la Fraternidad Sacerdotal Iesus Caritas, no podemos sino alegrarnos de la noticia, dar gracias a Dios, y traducir nuestra alegría y agradecimiento, no sólo en un estilo de vida, sino en un modo de hacer llegar a nuestra gente la vida y el testimonio del hermano Carlos. Ojalá acertemos. Un fuerte abrazo y felicidades a toda la Familia de Carlos de Foucauld.

Aquilino Martínez

“La responsabilidad, como sacerdotes diocesanos, de dar a conocer a nuestra gente, a nuestras comunidades, a las personas que servimos y acompañamos, al hermano Carlos”

Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia

“Tan pronto como creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa que vivir para Él”. Ese es el absoluto que descubre el hermano Carlos. Y que sitúa a todo lo demás y a cada persona, como criatura. Y nos ayuda a no asumir protagonismos que no nos corresponden. De ahí el abandono, la adoración, la acción de gracias, el último lugar. Su profetismo nace de ese descubrimiento del Amor de Dios que le lleva al apostolado de la amistad, a Nazaret.

Fue testigo del amor de Dios y su muerte tal vez se debió al miedo y la confusión de un joven… No la entregó en defensa de su fe. Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo. Los milagros pueden parecer un “poner a prueba” a Dios. Tal vez sea momento de revisarlo. Pero agradecemos sus intuiciones y testimonio, que nos ha abierto caminos de conversión y de vida fraterna.

Como parte de la Fraternidad Secular Carlos de Foucauld de Valencia quiero destacar su figura como una persona que supo ser profeta sin pretenderlo, legándonos una espiritualidad basada en el abandono propio y aceptación de un Dios que es visible y cercano en todas las criaturas que habitan nuestro mundo. Y no pretendo representar a la totalidad sino mostrar el testimonio agradecido de esa riqueza en la diversidad que representa la Fraternidad.

“Muchos de sus escritos no resisten el paso del tiempo. Como tampoco la forma en que la Iglesia dictamina quién es santo”

Desde lo cotidiano nos sentimos llamadas a recrear la Iglesia con sus grandes y pequeñas contradicciones. Porque nos sabemos acompañadas por esa multitud de testimonios de vida, comunión de santas que ejerciendo su libertad, han hecho crecer el Reino encarnando el Evangelio. Agradecemos al Hermano Carlos y a todas las personas que acogieron la Fraternidad Universal. Es vía para saberse hermana e hija, para compartir con quien sabemos que nos ama y afrontar así nuestras miserias y limitaciones, como personas y como sociedad. Nos despierta a la presencia en lo cotidiano, en la bondad pequeña, en las relaciones, en la acción política y sindical. Nos lleva a la creatividad para encarnar la Palabra, al encuentro en la amistad y la fraternidad como espacio de lucha personal por la coherencia. A la Eucaristía, acción de gracias y alimento, en la que compartimos la vida y nos abrimos al Espíritu. A vivir en los márgenes, situarnos en la periferia, acompañadas por el respeto, la libertad y el cariño. Nos alegramos que las intuiciones del Hermano Carlos sean compartidas y valoradas aunque su canonización no añade nada a nuestra experiencia de fe. Nos gustaría alimentar gestos plenos de significado y esperanza para esta sociedad del siglo XXI, que dieran testimonio de esa lectura del Evangelio encarnada en la vida, que es la fe cristiana. Queremos manifestar que nos sentimos agradecidas porque su vida y la obra que nos legó nos sirven como guía en nuestro camino como personas a las que un día sedujo el evangelio de Jesús de Nazaret.

Isabel Zacarés Escrivà

Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld
Espiritualidad, tras la estela de C. de Foucauld

Hermanitas de Jesús

Me han pedido un pequeño escrito en nombre de las Hermanitas de Jesús, pero no es esta mi intención, porque creo que hay tantas maneras de reaccionar a la noticia de la canonización del Hermano Carlos como Hermanitas existen en el mundo… Voy a hablar por mí. Estoy en la Fraternidad hace muchos años, desde el pos-Concilio, y lo que me atrajo fue la figura de Carlos de Foucauld, tal como la descubrí en algunos libros y en el testimonio de unas hermanitas que conocí por casualidad. Estaba enamorada de la persona de Jesús y deseaba seguirle en la vida religiosa, pero no sabía dónde… Al conocer al Hermano Carlos intuí que había en él una trayectoria de verdad evangélica, de las bienaventuranzas, donde la contemplación de la Encarnación me llevaba de la mano a compartir mi suerte con la de los más pobres y marginados. Y esto me pareció concretizar de manera bien clara las orientaciones que acabábamos de recibir del Concilio Vaticano II.

Por esto me decidí por la Fraternidad. Mi vida ha sido de altos y bajos, con mucha fragilidad y bastantes huidas, pero con la presencia (muchas veces apenas presentida) de este Jesús descubierto en la juventud, y que ha continuado acompañándome por los caminos del mundo.

Hoy Carlos de Foucauld es reconocido “santo” oficialmente por la Iglesia. ¡No es que no lo fuera ya! A mí casi me gusta más como “santo de la puerta de al lado” que como “santo en los altares”… Las canonizaciones en general me dejan un poco fría. Pero me sorprendo a mí misma alegrándome de verdad con esta celebración, por lo que el “nuevo santo” representa:

Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld
Vida comunitaria inspirada en las enseñanzas de C. de Foucauld

Creo que es muy importante para toda la Iglesia actual, tan amenazada de retrocesos y de cierre sobre sí misma, que se reconozca en Carlos de Foucauld uno de los paradigmas de una nueva forma de situarnos como discípulos y discípulas de Jesús en este cambio de época: maravillado por la cercanía de Dios, por lo concreto de la Encarnación (Nazaret), precursor de una nueva forma de evangelización por la presencia y la amistad, tejedor de relaciones impregnadas de un profundo respeto por cada ser humano, de cualquier pueblo, cultura, religión… En resumen: un hombre clave.

Josefa Falgueras

Hermanos del Evangelio

Como congregaciones religiosas bebemos de la intuiciones de Carlos de Foucauld que se inspiran en la vida de Jesús en Nazaret. En ese pueblo perdido de Galilea Jesús creció y pasó la mayor parte de su vida y estamos seguros que esto marcó profundamente su manera de actuar y anunciar la buena noticia del Reino de Dios. Nuestra vocación está marcada por la amistad y el compartir la vida de la gente sencilla, en el trabajo, en el barrio, en sus luchas y alegrías, en sus penas y debilidades… Esa vivencia atraviesa y marca nuestra oración. A través de ese estilo de “Nazaret”, desde lo cotidiano, desde lo sencillo y pequeño, muchas veces aparentemente inútil y poco relevante, esperamos que pueda traslucirse ese gran amor que Dios nos tiene a toda la humanidad.

Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos. El revuelo y el boato que suelen acompañar estos acontecimientos no están en nuestra genética. Más bien tenemos una tendencia innata a huir de ello.

La noticia de la próxima canonización nos llena de alegría, porque estamos convencidos que las intuiciones del hermano Carlos, su modo de relacionarse con su “bien amado hermano y Señor Jesús”, su manera de vivir el “apostolado de la bondad”, son una verdadera riqueza para nuestro tiempo. En una época de cierta globalización por un lado y un peligro de repliegue sobre sí mismo por otro, Carlos, el hermano universal, nos invita a ser hermano de todos y todas, sin distinción… En tiempos saturados de ruidos y palabras, de ídolos y estrellas, Carlos nos invita a redescubrir la importancia de lo pequeño, la sencillez, lo silencioso… En las tensiones que surgen a veces entre las religiones el camino de Carlos -que recuperó la fe de su infancia gracias a la impresión que le causó la fe en el mundo musulmán- nos abre al respeto mutuo en el diálogo interreligioso…

“Sinceramente, la mayoría de los hermanos de Jesús y del Evangelio apenas hemos apoyado la causa de la canonización del hermanos Carlos”

¿Es el momento del anuncio de su canonización una casualidad? Durante esos meses de pandemia, muchos creyentes nos hemos quedado sin poder asistir físicamente a la eucaristía. Carlos, en su empeño de ir hacia los más pobres y alejados, se puso en tal situación que durante meses estuvo privado de poder celebrar la misa… ¡Curiosa coincidencia!

La frase del Evangelio que más sacudió mi vida es ésta: ‘Lo que hacen al más pequeño de los míos, a mí me lo hacen’ (Mateo 25,40). Y cuando se piensa que es la misma persona la que dijo: ‘Este es mi cuerpo, ésta es mi sangre’, con qué fuerza se siente uno impulsado a amar a Jesús en estos pequeños (Carlos de Foucauld)

JuanFamilia Carlos de Foucauld

Una vida que rompe esquemas, inquieta, desconcertante – Datos biográficos

https://www.carlosdefoucauld.org/index.html

NACIMIENTO: 1858

bullet15 septiembre 1858 en Estrasburgo, en una familia de la nobleza, cuya divisa era “jamás atrás.” Carlos fue bautizado. 

INFANCIA-JUVENTUD:1858-1876 

“Yo que había estado desde mi infancia envuelto de tantas gracias, hijo de una madre santa…”Noviembre 1897
bulletCarlos tiene una hermana, María, 3 años menor.
bulletSus padres mueren uno detrás de otro en 1864. Carlos guardará de esta experiencia una herida muy profunda
bulletLos huérfanos son confiados a su abuelo materno, el coronel de Morlet, bueno pero débil.
bulletDespués de la guerra franco-alemana de 1870, Francia ha perdido la Alsacia y Lorena. La familia abandona Estrasburgo para ir a Nancy y opta por la nacionalidad francesa
bulletEstudios secundarios en Nancy, después en Paría con los jesuitas, donde él hace su bachillerato y comienza el año de preparación de Saint Cyr (Escuela Militar). Juzgado holgazán e indisciplinado, es despedido sin finalizar el curso. Carlos sitúa su pérdida de la fe al final de sus estudios secundarios, hacia los 16 años. 

VIDA MILITAR:1876-1881
 
“Yo me alejaba cada vez más de Vos, Señor. Toda fe había desaparecido de mi vida.”Retiro de Noviembre de 1897 
bullet1876: Carlos entra en Saint Cyr.
bullet1878: Su abuelo muere en marzo; él hereda una gran fortuna que va pronto a dilapidar. Entra en la escuela de caballería de Saumur en octubre de donde saldrá en 1879, con la última calificación de todos, el 87 sobre el 87
bulletEn la escuela él lleva una vida de juerguista y multiplica los actos de indisciplina y de excentricidades (abandona su puesto de centinela; se disfraza de mendigo…). No obstante, dibuja y se cultiva leyendo mucho
bullet 1879: En la guarnición de Pont-à-Mousson dilapida más y más su dinero, vive a lo grande, y se desacredita llamando la atención con una jovencita de mala reputación: Mimi
bullet1880: Su regimiento es enviado a Argelia. Carlos lleva consigo a Mimi haciéndola pasar por su mujer. Cuando la superchería es descubierta la Ejército le requiere para licenciarlo. Carlos lo rehúsa y prefiere ser puesto en no-actividad por “indisciplina, agravada de mala conducta notoria.” Vuelve a vivir a Francia, en Evian
bullet1881: Se entera de que su regimiento está comprometido en una acción peligrosa en Argelia. Carlos abandona a Mimi, pide su reintegración en el ejército y se reúne con sus camaradas
bulletDurante 8 meses se muestra un excelente oficial apreciado tanto por sus jefes como por los soldados.

LOS VIAJES DE EXPLORACIÓN: 1882-1886
 
“El Islam ha producido en mi una profunda transformación, una revolución interior.”Carta del 8-1-1901
bullet1882: Seducido por el África del Norte, abandona el Ejército y se instala en Argelia para preparar científicamente un viaje de “reconocimiento de Marruecos.” Aprende árabe y hebreo
bulletJulio 1883-mayo 1884: recorre clandestinamente Marruecos disfrazado de rabino y conducido por el rabino Mardoqueo. Arriesga su vida en varios de sus viajes. Fue impresionado por la fe y la plegaria de los musulmanes
bullet 1884: Carlos se compromete en noviazgo en Argelia, pero lo romperá porque su familia se opone a este matrimonio
bullet1885: Recibe la medalla de oro de la “Sociedad Francesa de Geografía” por el primer informe que ha hecho de su “reconocimiento de Marruecos”
bullet 1885-1886: Viaje a los oasis del sur de Argelia y Túnez.
bullet1886: Vuelve a Francia, se reencuentra con su familia, en particular con su prima María de Bondy.
bullet Redacta el libro “Reconocimiento de Marruecos”
bulletVive muy sobriamente como un asceta.
bulletSe interroga sobre la vida interior, la espiritualidad. Entra en las iglesias, sin fe, y repite esta extraña plegaria “Dios mío, si existís haced que yo os conozca.”

LA CONVERSION:1886-1889
 
“Tan pronto como yo creí que había un Dios, comprendí que no podía hacer otra cosa más que vivir para Él…”Carta de Agosto de 1901 
bulletFin de Octubre 1886: Carlos entra en la iglesia de San Agustín de París para pedir al Padre Huvelin (que le había hecho conocer María de Bondy) lecciones sobre la Religión
.bulletEl Padre Huvelin le pide que se confiese y comulgue de inmediato, y luego hablarían
bullet1887-1888 : Pasa un tiempo en familia, en provincias, en casa de su hermana María, y comienza a pensar en la vida religiosa.
bulletDiciembre 1888 – Enero 1889: Carlos está en Tierra Santa. Nazaret le marca profundamente
bulletVuelto a Francia, da todos sus bienes a su hermana. Hace diversos retiros para buscar una Orden religiosa donde pudiera entrar.
bulletSe siente llamado a vivir “la vida escondida del humilde y pobre obrero de Nazaret”
bullet Es la Trapa lo que parece que más le conviene.

LA VIDA RELIGIOSA:1889-1897 

“Mi vocación religiosa data de la misma hora que mi fe: Dios es tan grande…”Agosto 1901
bullet1890 (16 Enero): Entra en la Trapa Nuestra Señora de las Nieves en Francia.
bulletSeis meses después parte para una Trapa mucho más pobre, la de Akbès en Siria. No obstante no se siente a gusto. Aquel estilo de vida no le parece favorecer la imitación de Jesús en Nazaret
bulletHace un primer proyecto de congregación religiosa “a su manera”. “Yo suspiro por Nazaret”, escribe
bullet Pide ser dispensado de los votos. En Octubre de 1896, se le envía a Roma para ampliar estudios
bulletEnero 1897: El Prior general de los trapenses lo deja en libertad para seguir su vocación.

NAZARET: 1897-1900
“Para asemejarme más todavía a Jesús…”Agosto 1901
“Por el solo hecho de celebrar la Misa, yo daré a Dios la más grande gloria y haré a los hombres el más grande bien”Carta del 26 de Abril de 1901 
bulletDesde el mes de marzo de 1897, Carlos está en Nazaret donde se asienta como criado y recadero de las Clarisas y vive en una cabaña cerca de su claustro
bullet “Había obtenido el permiso de volverme solo a Nazaret y de vivir allí desconocido, como obrero, de mi trabajo cotidiano. Soledad, plegaria, adoración, meditación del evangelio, humilde trabajo.”
bulletPermanece cuatro años. Poco a poco las clarisas y su confesor, el Padre Huvelin, le llevan a aceptar pedir la ordenación sacerdotal
bulletVuelve a Francia, a Nuestra Señora de las Nieves, para prepararse
bullet9 de Junio de 1901: Es ordenado sacerdote.

BENI-ABBES Y LOS VIAJES POR EL PAIS DE LOS TUAREGS: 1901-1906

“Continuar en el Sahara la vida escondida de Jesús en Nazaret, no para predicar sino para vivir en la soledad, la pobreza, el humilde trabajo de Jesús”Abril 1904
bulletSeptiembre 1901: Carlos de Foucauld está en Argelia. Va a establecerse en Beni-Abbès, donde construirá una ermita para fundar una fraternidad de monjes
bullet1902: Alerta a sus amigos y a las autoridades francesas sobre el drama de la esclavitud.
bulletRescata a varios esclavos
bullet1905: Hace varias giras por las tierras y rutas de los Tuaregs.
bulletAprende su idioma
bulletNingún sacerdote había penetrado en esta pueblo antes que él
bulletPara ellos hace un catecismo y comienza a traducir el evangelio.
bullet1906: Un compañero se reúne al fin con él. Pero muy pronto el hermano Michel cae enfermo y vuelve a Francia.

TAMANRASSET Y VIAJES A FRANCIA: 1907-1916
  
“Mi apostolado debe ser el de la bondad. Que viéndome se pueda decir: ‘puesto que este hombre es bueno, su religión debe ser buena’.”1909 
bulletJulio 1907: Carlos se instala en Tamanrasset. Emprende un enorme trabajo científico sobre los tuaregs, sus cantos, sus poesías. Para ello cuenta con la ayuda de uno de ellos
bulletCarlos es el único cristiano. Al faltar los fieles le está prohibido celebrar la Eucaristía. Pero él elige permanecer… “en favor de los hombres,” es decir, hace de su vida una eucaristía. Esto durará 6 meses. Al fin, recibirá la autorización de celebrar solo, pero no de guardar el Santo Sacramento
bullet Enero 1908: Agotado, cae enfermo, roza la muerte. Los tuaregs le salvan compartiendo con él la poca leche de cabra que les queda en este tiempo de sequía. Carlos se sabe impotente, depende en todo de sus vecinos… Hace la experiencia de que la amistad, el amor de los hermanos, pasa por el intercambio, la reciprocidad, no sólo se trata de dar sino recibir
bullet909-1911-1913: Hace tres viajes a Francia para presentar su proyecto de una “unión de hermanos y hermanas del Sagrado Corazón”, asociación de laicos para conversión de los infieles. “Fervientes cristianos de todas las condiciones, capaces de hacer conocer por su ejemplo lo que es la religión cristiana, y de ‘hacer ver el evangelio en su vida’.” (Reglamento y Consejos, 1909-1913)
bullet1914: La guerra mundial ha estallado también para Francia. Carlos de Foucauld permanece en Tamanrasset por los consejos de Laperrine, un militar de entre sus amigos
bullet1915: El desierto está agitado: batidas de marroquíes, senusitas de Libia, alentados por los alemanes, amenazan la situación.

EL ULTIMO AÑO. LA MUERTE:1916

“Nuestro anonadamiento es el medio más potente que tenemos de unirnos a Jesús y de hacer el bien a las almas.”1 de Diciembre de 1916, a María de Bondy
“Cuando el grano de trigo caído en tierra no muere, permanece solo. Si muere, trae mucho fruto. Yo no he muerto, también yo estoy solo… Rogad por mi conversión a fin de que muriendo traiga fruto.”Carta a Suzanne Perret 
bulletPara proteger a los indígenas fieles a Francia se construye un fortín en Tamanrasset. Carlos de Foucauld se instala allí solo, esperando acoger a las gentes del entorno en caso de peligro.
bulletÉl continua en su trabajo con las poesías y proverbios tuaregs.
bullet1 de Diciembre de 1916: Última carta a Louis Massignon.
bullet1 de Diciembre de 1916: Unos tuaregs bajo influencia sinusita lo sacan fuera del fortín, le dominan y le atan
bulletDurante el pillaje se anuncia la llegada de los militares por sorpresa. Es la locura…y una bala perdida. Carlos es muerto. Sus despojos son enterrados en la fosa que envuelve el fortín
bullet En su muerte Carlos está sólo… o casi. En Francia hay 49 inscritos en la asociación de hermanos y hermanas del Sagrado Corazón de Jesús, que él consiguió hacer aprobar por las autoridades religiosas
bullet2002: 19 fraternidades diferentes, de laicos, sacerdotes, religiosos y religiosas, viven el Evangelio a través del mundo, con la ayuda de las intuiciones de Carlos de Foucauld.
Fuente: Familia Carlos de Foucauld
 

“Alabar a Dios” de Carlos de Foucauld

“…alabar a Dios es derretirse a sus pies

en palabras de admiración y de amor…

la alabanza forma parte esencial del amor.

Señor mío y Dios mío, enséñame a encontrar toda mi alegría en alabarte,

es decir, repetirte sin fin que te amo infinitamente…”

Carlos de Foucauld

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La lucha de Carlos de Foucauld contra la esclavitud en el macizo de Ahaggar

Después de la ocupación francesa de Argelia en 1830 y de la revolución de 1848, el gobierno provisional de la Segunda República Francesa suprimió legalmente la esclavitud en las colonias a través del Decreto de abolición de la esclavitud del 27 de abril de 1848.Sin embargo, la esclavitud persistió en la práctica, algo que Carlos de Foucauld constató al llegar a Béni Abbès en 1901.​ Para mostrar su oposición a los usos y costumbres esclavistas, el 9 de enero de 1902 compró la libertad de un primer esclavo al que llamó José del Sagrado Corazón.​ El 4 de julio hizo lo propio con un segundo esclavo.​ A ambos les dio libertad de practicar su fe.​

Inmediatamente, Carlos denunció la práctica de la esclavitud en su correspondencia a María de Bondy y a Henri de Castries:La plaga más grande de este país es la esclavitud.​Carta a Henri de Castries, 12 de enero de 1902

Luego escribió al abad de Nuestra Señora de las Nieves una carta en la cual señaló su indignación por el tema de la esclavitud al tiempo que remarcaba el comportamiento hipócrita que implicaba el sostenimiento de la esclavitud en el marco de la República: ​Lo que usted dice es lo que hago de cara a los esclavos, pero dicho esto, y aliviándolos en la medida de lo posible, me parece que el deber no acaba allí y que hace falta decir, o hacer decir a quien puede: «Esto no está permitido, ay de ustedes, hipócritas, que escriben en los sellos y en todos los lugares: “Libertad, igualdad, fraternidad”, “Derechos del Hombre”, y que luego clavan el hierro del esclavo; que condenan a las galeras a quienes falsifican los billetes de banco y permiten luego robar los niños a sus padres y venderlos públicamente; que castigan el robo de un pollo y permiten el robo de un hombre» (de hecho, casi todos los esclavos de esta región son niños nacidos libres arrancados con violencia, por sorpresa, de sus padres). […]
No debemos meternos en el gobierno temporal, y de esto nadie está más convencido que yo, pero es preciso amar la justicia y odiar la iniquidad, y cuando el gobierno temporal comete una grave injusticia en contra de quienes, en cierta medida, están a nuestro cargo (soy el único sacerdote de la prefectura en un radio de 300 km) es preciso decírselo […] y no tenemos el derecho de ser «guardianes que duermen», «perros mudos» (Isaías 55, 19), «pastores indiferentes» (Ezequiel 34).​Carta a Dom Martin, 7 de febrero de 1902

Carlos dedicó parte del año 1902 a mantener correspondencia sobre su lucha contra la esclavitud en el  Ahaggar con el prefecto monseñor Charles Guérin, y a través de él conoció que la esclavitud se mantenía por orden del general Risbourg, confirmada por el coronel Billet. Pidió a su amigo Henri de Castries que colaborara en Francia para la erradicación definitiva de la esclavitud.​ El 8 de febrero de 1902 escribió a monseñor Livinhac para pedirle que hablara con los senadores católicos al respecto:​No tenemos el derecho a ser perros mudos y centinelas silenciosos: debemos clamar cuando vemos el mal.​

Carlos instaló un local para acoger a los esclavos.​ Sin embargo, tuvo que moderar sus reinvidicaciones por petición de monseñor Guérin, quien le solicitó que no actuara políticamente. En varias ocasiones le requirió que dejara de comprar esclavos porque los jefes de las tribus estaban descontentos con «esas iniciativas del marabout blanco».​ Por otra parte, el clima político en Francia estaba marcado por una ola laicista y anticlerical, que desembocaría en la sanción de la Ley francesa de separación de la Iglesia y el estado de 1905 cuya implementación generaría aún mayores controversias.​ Monseñor Guérin veía en la vehemente lucha antiesclavista de Carlos de Foucauld un motivo de eventual conflicto que podría obstaculizar la continuidad de los Padres Blancos en Argelia, por lo cual el 17 de septiembre de 1902 terminó por ordenarle que dejara su actividad pública en contra de la esclavitud.​ Carlos escribió que le obedecería,​ no sin manifestar antes su profundo desacuerdo con él: Estas razones no me dejan –digámoslo una vez más– sin lamentar que los representantes de Jesús se limiten a defender «al oído» (y no «desde los tejados») lo que es la causa de la justicia y de la caridad.​

Poco a poco, el activismo y la proximidad de Carlos de Foucauld a las autoridades condujeron a un cambio en la situación. El 15 de diciembre de 1904, Carlos anunció a Henri de Castries que, de común acuerdo, los jefes habían tomado medidas para la supresión de la esclavitud de forma progresiva: los esclavos ya no podrían venderse; quienes tenían un esclavo podrían conservarlo, pero ningún esclavo podría cambiar de amo; y ante la denuncia de abusos, el esclavo sería liberado.​

Fuente: Wikipedia , Foucauld

«Carlos de Foucauld fue un hombre siempre en búsqueda» – Hnos. de Jesús Málaga

03/06/2020Agencia SICIglesia en España

Josemari de la Piedad, Hermano de Jesús

Josemari de la Piedad es uno de los tres Hermanos de Jesús presentes en Málaga. Así han recibido la noticia de la próxima canonización de Carlos de Foucauld.

Me llamo Josemari de la Piedad y pertenezco a los Hermanos de Jesús, congregación religiosa fundada en Francia en septiembre de 1933 (15 años después de la muerte de Carlos de Foucauld). Queremos ser una comunidad de hermanos (en pequeñas fraternidades); comunidad de trabajadores o jubilados ordinarios (trabajos sencillos…); reunidos por la fe en un Dios cercano; comunidad de orantes (en cada fraternidad hay un espacio para pasar momentos de silencio e intimidad ante la Eucaristía, saborear la Palabra, rezar juntos…) y en la alegría de una vida compartida con la gente sencilla. Estamos presentes en Málaga desde 1959. Actualmente estamos tres hermanos (un hermano mayor en una residencia de ancianos)* y dos en la fraternidad del barrio del Nuevo San Andrés.

¿Cómo definiría a Carlos de Foucauld?

Un hombre siempre en búsqueda. Seducido y fascinado por la vida de Jesús en Nazaret. A lo largo de su vida buscará vivir en presencia de Jesús, sabrá encontrar los lugares donde Jesús está presente: la Eucaristía, el Evangelio y los pobres. Su presencia en el desierto del sur de Argelia estará marcada, más que por una búsqueda de soledad, por un estar cercano a los más alejados.

¿Cuál es la tarea que lleva a cabo en Málaga su congregación?

Nos gusta definirnos como “contemplativos en el corazón del mundo”. Los pueblos, los barrios donde vivimos, nuestros lugares de trabajo son los cruces de los caminos a los que Jesús nos envía a ir para descubrirlo y para invitar a cojos, enfermos, dejados de lado, marginados a esa mesa de fraternidad que Dios nos ofrece. Sí, descubrir la presencia de Dios en medio de la vida y celebrarla y alegrarse y compartir este descubrimiento. En medio de esta vida, Carlos de Foucauld nos invita a “Gritar el Evangelio con toda nuestra vida”

¿Qué aporta la espiritualidad de Carlos de Foucauld, su legado, a la realidad concreta de Málaga?

Nos invita a descubrir que nuestras vidas de familia, de trabajo, de amistad, de solidaridades compartidas es un lugar privilegiado para encontrarnos con Jesús “Nuestro bien amado hermano y Señor”. Recordarnos que nuestras vidas rutinarias están habitadas por la presencia de Jesús.

¿Cómo recibe la noticia del avance de su proceso de canonización?

Bueno, es una gozada… que la Iglesia nos diga que la vida de este hombre tan discreta, perdida en puro amor en tierras lejanas tiene sabor y gusto a Evangelio nos anima, a nosotros también, a vivir nuestra vida con pasión.

(Ana María Medina, Diócesis de Málaga)

  • El hermano Miguel ha fallecido en paz, después de una vida entregada, el mes de marzo de 2021

“JESÚS, SU RESURRECCIÓN, SU ASCENSIÓN” – Meditación de Carlos de Foucauld

¡Vos resucitáis y subís a los cielos! ¡Estáis, pues, en vuestra gloria! No sufrís más, no sufriréis ya nunca más, sois dichoso y lo seréis eternamente… ¡Dios mío, qué dichoso soy, pues os amo! Es por vuestro bien por lo que yo debo cuidarme antes que nada. ¡Cómo no alegrarme, cuán satisfecho debo estar!… ¡Dios mío, sois bienaventurado por la eternidad, nada os falta, sois infinitamente y eternamente feliz! También yo soy feliz, Dios mío, pues es a Vos a quien yo amo ante todo. Puedo deciros que no me falta nada… Que estoy en el cielo, que, pase lo que pase y lo que me suceda a mí, yo soy dichoso, a causa de vuestra bienaventuranza. Resolución.—Cuando estamos tristes, desanimados de nosotros mismos, de los demás, de las cosas, pensemos que Jesús está glorioso, sentado a la diestra del Padre, bienaventurado para siempre, y que si le amamos como debemos, el gozo del Ser infinito debe estar infinitamente por encima de nuestras almas, sobre las tristezas provenientes de estar agotados y, por consiguiente, delante de la visión de alegría de Dios, nuestra alma debe estar jubilosa y las penas que la ahogan desaparecer como las nubes delante del sol; nuestro Dios es bienaventurado. ¡Alegrémonos sin fin, pues todos les males de las criaturas son un átomo al lado del gozo del Creador! Habrá siempre tristezas en nuestra vida, debe haberlas, a causa del amor que llevamos y debemos llevar en nosotros mismos a todos los hombres; a causa también del recuerdo de los dolores de Jesús y del amor que sentimos por Él; a causa del deseo que tenemos que tener de la justicia, es decir, de la gloria de Dios y de la pena que debemos experimentar viendo la injusticia y a Dios insultado… Pero estos dolores, por justos que ellos sean, no deben durar en nuestra alma, no deben ser más que pasajeros; lo que debe durar es nuestro estado ordinario; es a lo que debemos retornar sin cesar; ésta es la alegría de la gloria de Dios, la alegría de ver que ahora Jesús no sufre más y no sufrirá más, sino que Él es dichoso para siempre a la diestra de Dios.

“JESÚS, SU PASIÓN” – Meditación de Carlos de Foucauld

Cristo crucificado de San Juan de la Cruz


¡Vuestra Pasión, Dios mío; he aquí lo que Vos queréis que medite:
hacedme pensar Vos mismo, ya que siempre me encuentro impotente ante
tales visiones!
Ya Pasión… ¡Qué recuerdos! Las bofetadas y los golpes de los
criados de los pontífices: «Profetiza: ¿quién te ha dado?» El silencio
delante de Heredes y de Pilatos… La flagelación, la coronación de espinas.
El via crucis… La crucifixión… La Cruz… «Padre mío, en tus manos entrego mi espíritu.»

¡Qué visiones, Dios mío, qué cuadros! ¡Qué lágrimas,
yo que os amo! ¡Qué remordimientos, si pienso que esto es por expiar
dignamente mis pecados por lo que habéis sufrido así! ¡Qué emoción, si
pienso que si habéis pasado por mí esos tormentos es porque lo habéis
querido, que es para probarme vuestro amor, para declarármelo a través de
los siglos! ¡Qué remordimiento por amaros tan poco! ¡Qué remordimientos
por hacer tan poca penitencia de los pecados, por los cuales Vos habéis
hecho una tan grande! ¡Qué deseo de amaros, en fin, a mi vez y de
probaros mi amor por todos los medios posibles!… ¿Cuáles son estos
medios, Dios mío; cómo amaros, cómo deciros que os amo?… «El que me
ama es aquel que guarda mis mandamientos… No hay mayor amor que
aquel que da su vida por el que ama.» Cumplir vuestros mandamientos,
Mandata, es decir, cumplir no solamente las órdenes, sino los consejos,
adaptarse a los pequeños avisos, a los más pequeños ejemplos. Entre
vuestros consejos, uno de los primeros es el de imitaros. «Sígueme…
Aquel que me siga no anda entre tinieblas… Yo os he dado el ejemplo para
que como Yo lo he hecho, vosotros lo hagáis también… El perfecto
servidor debe ser como su Maestro.» Seguir lo más exactamente posible
todas vuestras enseñanzas y vuestros ejemplos mientras que vivimos y
morir por vuestro Nombre, he aquí el medio de amaros y probaros que os
amamos; sois Vos mismo quien nos lo ha dicho en el Evangelio, Dios
mío… El amor pide aún más, y el Evangelio me lo dice también, no por
palabras, pero sí por el ejemplo de la Santísima Virgen y de Santa
Magdalena al pie de la Cruz: Stabat Mater. La compasión, llorar vuestros
dolores… En verdad, es una gracia: yo no puedo por mí mismo, a la vista
del espectáculo de vuestra Cruz, sacar gemidos de este corazón de piedra,
¡ay!, espantosamente endurecido… Pero debo pediros esta compasión, y
porque ella os es debida, debo pedírosla para dárosla. Debo pediros todo,
yo debo darme…
Dios mío, puesto que en los abismos de vuestra misericordia, en los
tesoros de vuestras misteriosas e infinitas bondades, me habéis hecho esta
gracia, bajo el cielo y sobre esta tierra que habéis pisado y que habéis,
¡ay!, regado con vuestras lágrimas, sudores y vuestra sangre, no me dejéis
recorrer sin lágrimas estos lugares, testigos de vuestros dolores; no me
dejéis besar sin lágrimas las huellas de vuestros pasos en Getsemaní, sobre
la vía dolorosa, en el pretorio, en el Calvario; dadme un corazón de carne,
en lugar de mi corazón de piedra, y, puesto que me hacéis esta gracia
inaudita, me permito besar esta tierra tan santa, hacédmela besar con el
alma y el corazón, con las lágrimas que Vos queréis que tenga, que es mi
deber tener. ¡Oh, Señor mío, mi Rey, mi Maestro, mi Esposo, mi
Hermano, mi Bienamado, mi Salvador, mi Dios!…
Resolución.—Pedir, desear, y si es agradable a Dios, pedir el
martirio, para amar a Jesús con un gran amor… Celo de las almas,
ardiente amor por la salvación de las almas, que todas han sido rescatadas
a un tal precio. No despreciar a nadie, pero sí desear el mayor bien a todos
los hombres, puesto que todos están cubiertos como por un manto por la
sangre de Jesús… Hacer lo posible por la salvación de todas las almas,
según mi estado, pues todas han costado tan caro a Jesús y han sido y son
tan amadas por Él. Ser perfecto, ser santo, yo, por quien Jesús ha tenido tal
estima que ha dado por mí toda su sangre. Tener grandes deseos de
perfección, creer en la posibilidad de todo, por la gloria de Dios, cuando
mi confesor me prescribe hacer una cosa. ¿Cómo Dios me negará una
gracia después de haber dado por mí toda su sangre? Horror infinito del
pecado y de la imperfección que ha conducido al mismo, pues esto ha
costado tan caro a Jesús… Dolor de los pecados de los otros y de haber
ofendido a Dios, pues el pecado le causa un tal horror que ha querido
expiarlos por medio de tales tormentos… Confianza absoluta en el amor
de Dios, fe inquebrantable en este amor, que Él nos ha probado, queriendo
sufrir por nosotros tales dolores… Humildad, viendo todo lo que Él hace
por mí y lo poco que yo he hecho por Él.
Deseo de sufrimientos, para devolverle amor por amor, para imitarle,
y no estar coronado de rosas cuando Él lo está de espinas; para expiar mis
pecados, que Él ha expiado tan dolorosamente, para compartir su obra,
ofrecerme a Él todo, la nada que yo soy, en sacrificio, en víctima, por la
santificación de los hombres…

C. FOUCAULD, Escritos Espirituales,47.

https://www.iesuscaritas.org/wp-content/uploads/2018/10/kupdf.net_escritos-espirituales-carlos-de-foucauld.pdf

Carlos de Foucauld: el aventurero que descansa en el desierto

Carlos de Foucauld es para los cristianos deI siglo XXI un clásico de
la espiritualidad. Ha superado la barrera de las discusiones ideológicas
porque se ha impuesto su espíritu, espíritu evangélico. Por eso, nos acercamos a su vida, encrucijada de la duda y de la búsqueda. Sin pretender
inicialmente llevar a una imitación deI hermano Carlos, captaremos la
inquietud deI hombre y los caminos por los que se acercó a Dios a pesar
de todos los pesares. Ver artículo:

http://www.revistadeespiritualidad.com/upload/pdf/647articulo.pdf